En pocas palabras...

Eliminar la tenencia ¡ya!

En junio de 2010 el gobierno de Puebla aprobó la eliminación de la tenencia, medida que entró en vigor en 2011. Ese mismo año hizo lo propio el estado de Hidalgo, y a partir del año 2012 ni los poblanos ni los hidalguenses pagan dicho impuesto.

Los contribuyentes de ambas entidades pagan 375 pesos en el caso de Puebla, y de 691 pesos en Hidalgo por concepto de un impuesto de control vehicular, que está muy lejos de los miles de pesos que pagamos en Nuevo León.

¡Pero cuidado! Si por alguna razón los automovilistas no cumplen con dicha obligación entre los meses de enero y marzo de cada año, deberán cubrir el total de la tenencia calculada según el modelo del vehículo en cuestión.

El mismo descuento ha sido aplicado en otros estados del país, donde eliminaron el cobro que ha alivianado la deteriorada economía de millones de mexicanos. El caso de Chihuahua es de las pocas entidades norteñas que aplicaron este beneficio.

Si en otros lados se pudo ¿por qué aquí no lo han hecho? La razón es sencilla: los gobiernos anteriores hipotecaron los ingresos por concepto de la tenencia desde tiempos de Natividad González Parás, quien por cierto anda muy campante por la vida.

La derogación de ese impuesto en los estados antes mencionados data precisamente del periodo del ahora ex gobernador priista, y la siguiente administración, la de Rodrigo Medina de la Cruz, estaba impedida para quitarlo por los compromisos anteriores.

Ahora la discusión de si lo eliminan o no ha llegado a las redes sociales y a la web, pero no depende sólo de un voto ciudadano que en su mayoría seguramente pedirá eliminarlo, sino de un análisis financiero serio.

Los diputados del PRI y PAN le metieron presión al realizar una consulta a través de internet, cuyos resultados deberán ser tomados como válidos. Para efectos prácticos le dieron machetazo al caballo de espadas o una sopa de su propio chocolate al gobierno independiente.

El problema es que el gobernador Jaime Rodríguez Calderón lo prometió en campaña, y ahora está obligado a cumplirle a la raza, así sea de manera gradual, aun cuando las condiciones económicas no sean las adecuadas y que eso vaya en detrimento de sus ingresos.

miguelangel.vargas@milenio.com