En pocas palabras...

¿Quién protegerá al Barrio Antiguo?

Mientras en ciudades como Puebla capital han invertido millones de pesos en mejorar su centro histórico, en Monterrey las autoridades municipales se dedicaron a darle en la torre al Barrio Antiguo.

En tiempos de Sócrates Rizzo García se promovió una ley y posterior decreto para proteger las manzanas donde había decenas de casas construidas desde el siglo XIX.

El problema es que como cada tres años llegan políticos de diferentes colores y partidos, cada quien trae sus propios intereses, por lo que liberaron de manera irresponsable los usos de suelo.

La panista Margarita Arellanes, quien por cierto también anda el líos por presuntos desvíos durante su administración, no respetó las leyes y decretos estatales (1991 y 1993), autorizando la demolición de inmuebles protegidos.

Es decir, por omisión o por complicidad, permitió la destrucción de patrimonio con valor histórico y artístico, cuya permanencia era básica para forjar la identidad y orgullo de nuestros orígenes. Esto es un activo de todos, no sólo de los vecinos del Barrio.

Por eso ahora el ex alcalde y ex gobernador de Nuevo León se ha sumado a un grupo de vecinos que andan protegiendo esos activos. El derecho a nuestra memoria colectiva es obligación de la autoridad, pero los ciudadanos debemos participar para que no sigan cometiendo errores.

En Puebla se han autorizado muchos negocios en el Centro Histórico y han respetado sus fachadas, pero sobre todo las propiedades con valor para su historia. No por nada la UNESCO la nombró hace más de 25 años patrimonio de la humanidad.

Por el contrario, en Monterrey se violentaron leyes estatales de protección al patrimonio cultural, y dieron permisos de uso de suelo a diestra y siniestra, mientras el Gobierno Estatal se hace de la vista gorda.

Es una verdadera lástima que las autoridades permanezcan ajenas a problemas tan graves como la pérdida de nuestro patrimonio. La ignorancia de los políticos, combinada con la corrupción, hacen que perdamos nuestra identidad y nuestros valores.

miguelangel.vargas@milenio.com