En pocas palabras...

Ecovía, solución a medias

El sistema de transporte articulado, tan de moda en ciudades como Guadalajara, Monterrey, Puebla y próximamente en Hidalgo, es un modelo en decadencia por más que traten de venderlo como una solución.

En Curitiba, Brasil, considerada la Ciudad Verde, es un proyecto que tiene años de estar operando y en poco tiempo quedó rebasado por el exceso de vehículos particulares. Su vida útil es mucho menor a otros sistemas de transporte colectivo como el Metro.

En la ciudad de Puebla, donde le denominaron RUTA, el carril confinado agravó la de por sí congestionada vialidad de la capital. Las obras duraron poco más de un año y, aun cuando está operando al máximo de su capacidad, los problemas siguen.

En el caso de Hidalgo, con poco menos de medio millón de habitantes, los pronósticos no son muy buenos. El gobierno anuncia al Tuzobús como su proyecto cumbre, pero hasta ahora sólo ha provocado cierres de calles y de algunos negocios.

La semana pasada cometí el error de pedirle a un taxista que se desviara por Ruiz Cortines para ganar tiempo y me llevé la peor de las sorpresas.

Es cierto que era hora pico, pero para recorrer dos kilómetros tardé casi media hora.

Mi desesperación avanzaba casi a la misma velocidad que el taxímetro, y en un recorrido de unos cuantos minutos se hizo eterno por más que el conductor me hacía plática para aminorar la espera.

Por el carril exclusivo, las unidades de la Ecovía circulaban con rapidez, mientras al lado los dos carriles de cada sentido estaban casi paralizados, porque entre el tráfico y los semáforos hacían muy lento el recorrido.

Es evidente que el número de vehículos va cada día en aumento, mientras que las soluciones del Gobierno Estatal apenas sirven como una aspirina para curar una enfermedad terminal.

Las vialidades de Monterrey y su área metropolitana están saturadas. Para muestra un botón: el carril exprés sólo tiene el nombre porque en la realidad se circula más lento que en los de baja velocidad.

El tema de la movilidad urbana es uno de los más alarmantes en ciudades con mayor número de habitantes, por lo tanto se necesitan medidas más serias. Más aún en comunidades como la nuestra, donde el uso del automóvil está muy arraigado.

miguelangel.vargas@milenio.com