En pocas palabras...

Diciembre y enero… "desviejadero"

En este año que está por terminar, predominaron los fenómenos meteorológicos. El más devastador fue el que azotó al estado de Guerrero y que casi arrasó con el puerto de Acapulco.

Otras entidades, como Veracruz e Hidalgo, sufrieron los embates de la tormenta Manuel, que provocó daños en varios estados del Pacífico y centro mexicano.

De hecho, el Gobierno Federal tuvo que destinar casi todo el presupuesto emergente para rescatar a miles de familias afectadas.

A un día de que se acabe el 2013 el mal tiempo sigue ocasionando estragos en el norte del país. Las bajas temperaturas mantienen en jaque a las instituciones de salud que se han visto rebasadas por la gran cantidad de personas afectadas por las enfermedades respiratorias.

La influenza trae a miles de regiomontanos con síntomas que a veces parece gripe, pero que en realidad son más graves de lo que se piensa. Tal vez por eso la gente no los atiende con la seriedad debida.

El Tamiflu escasea en las clínicas y hospitales del sector salud, pero también los nosocomios privados carecen de este medicamento utilizado para atacar los síntomas del mal.

El problema es que más allá de que exista o no el remedio, lo que más se necesita es la prevención. Los ancianos y niños son los principales afectados por estas condiciones, pero en esta temporada han caído en cama personas de edad fuera de ese rango.

Familiares y amigos cercanos han ido a parar al hospital porque se confiaron de que se trataba de un simple resfriado, y resultó en una neumonía. El exceso de confianza los ha llevado al internamiento.

Los nuevos virus en el ambiente, combinados con el descuido de la gente, tienen a los centros hospitalarios del sector salud casi a tope en una temporada que normalmente es para celebrar.

Las frases o dichos se han visto rebasados por la realidad. Antes se decía que diciembre y enero era desviejadero, en franca alusión a las personas de la tercera edad.

Pero todo ha evolucionado para bien y para mal, y ahora hasta los jóvenes tienen que protegerse de los cambios bruscos de temperatura si quieren festejar con salud la llegada del 2014.