En pocas palabras...

El Buen Fin de los gobiernos

A pesar de resistirme hasta donde pude, acabé por sucumbir ante la tentación del Buen Fin. Hice compras casi de pánico un día antes de que éste concluyera.

Millones de mexicanos en todo el país se lanzaron a las tiendas y centros comerciales, en la mayoría de los casos, para adquirir aparatos electrónicos, televisiones principalmente.

Era impresionante ver la cantidad de vehículos que en la parte trasera o camionetas que en su caja llevaban las llamadas pantallas LED, y sus orgullosos compradores que las cuidaban como su más preciado tesoro.

Es probable que en muchos de los casos las hayan adquirido a crédito y que el aguinaldo servirá para cubrir deudas. La mercadotecnia les funcionó a los comerciantes, pues la derrama será de varios miles de millones de pesos.

Hasta ahí todo bien, pues se supone que todos ganan. Los dueños del capital mueven la economía y los clientes aprovechamos su generosidad al comprar productos a precios por debajo de lo normal.

Todavía este lunes habrá tiempo para los que por alguna razón no pudieron hacerlo en días pasados, y seguramente encontrarán ofertas porque tampoco hay dinero suficiente para acabar con todo.

Farsa o no, el Buen Fin cumplió su objetivo de ganchar compradores en busca de verdaderas ofertas, y habrá quienes, como el que esto escribe piensen que salieron ganando. Muchos definitivamente sólo acudieron a ver, pero sin comprar en este momento.

Tendrán que esperar al aguinaldo para adquirir algo, o de plano para cubrir las deudas contraídas. En cualquiera de los dos casos, ojalá hayan sabido cuidar su presupuesto.

Sería bueno que las autoridades municipales y del estado se sumen a esta iniciativa privada para condonar el pago de impuestos como el predial o hasta la tenencia.

A partir del 2014 todas las entidades tendrán que hacer el reemplacamiento o replaqueo, porque está dentro del presupuesto aprobado en la pasada sesión de la Cámara de Diputados.

Algunos estados, como el caso de Puebla, iniciaron una campaña en los medios donde tratan de motivar el pago, no de la tenencia, sino de los derechos y a cambio condonan el costo de las nuevas láminas. Vamos a confiar que la época navideña los haga más sensibles y tengan su Buen Fin gubernamental.