En pocas palabras...

"Broncolandia" vs Realidad

Mientras el gobernador Jaime Rodríguez Calderón festeja con show de luces, pastel y música su primer año de administración, la realidad en las calles es muy diferente a la que nos quiere mostrar en las redes sociales.

El índice delictivo va en aumento. Los asaltos, robos y las extorsiones están a la orden del día en perjuicio de cientos de nuevoleoneses que pierden su patrimonio en un abrir y cerrar de ojos.

El sábado por la noche el que esto escribe, recibió una llamada urgente donde me avisaban del supuesto secuestro de un familiar. Por el modus operandi era evidente que se trataba de una extorsión y lamentablemente se cumplió.

Con engaños sustrajeron mil 800 pesos de una cuenta a mi nombre, pero que le dejé a mi madre para sus gastos básicos. Ese tipo de rufianes aprovechan la ignorancia y el miedo que en estos momentos sacude a la sociedad nuevoleonesa.

Mi sobrino actuó con la desesperación de suponer que uno de sus seres queridos estaba en riesgo y los delincuentes aprovecharon su inexperiencia para arrebatarle esa cantidad.

Sin ser experto en la materia, el sentido común indica que la llamada salió de algún reclusorio en Nuevo León o Tamaulipas, donde los reos tienen acceso al servicio de telefonía.

Para la economía de mis padres, como para la de muchos pensionados, es una cantidad significativa. Lo importante es que se trató de uno más de esos incidentes que ocurren en esta entidad, donde despojan de su dinero a personas inocentes, cada vez con más frecuencia sin que las autoridades lo admitan.

Aunque no se puede culpar de todo al Gobierno, sí es el responsable del ambiente de inseguridad. Mientras tanto, el ingeniero Rodríguez Calderón y su mercadólogo de cabecera, Guillermo Rentería, quieren echarle la culpa a los medios de comunicación para justificar sus ineficiencias.

El sábado, en unos minutos, pasé de la impotencia de ver cómo le arrebataron el sustento a mis padres, al coraje de cómo nos quieren vender la idea de un mundo de caramelo donde todo es miel sobre hojuelas (Broncolandia).

miguelangel.vargas@milenio.com