Sin límites

¡Un guerrero incansable!

El tapatío Luis Isaac Flores Núñez, de 21 años de edad, es un ejemplo de vida. Cuando nació, su oxígeno recibió poco oxígeno, especialmente en el hemisferio derecho, lo que le ocasionó parálisis cerebral. Esta condición no fue un impedimento para que se convirtiera en un gran atleta, pues durante 13 años se ha dedicado a entrenar natación y así conquistar sus sueños.

Empezó a practicar este deporte como parte de su terapia a los 8 años de edad, y cuenta, con gran entusiasmo, que terminó siendo su deporte favorito, ya que ha conseguido muchos logros y satisfacciones inesperadas.

Asegura que la natación ya forma parte de su existir y jamás se alejará de lo que le apasiona. Lleno de entusiasmo, comparte que ha ido a competir a diferentes partes del país: a Sonora en 2009, al Estado de México en 2010, a Monterrey en 2011, Veracruz en 2012, y el año pasado acudió a un selectivo para competir en Brasil.

Este destacado joven estudia la carrera de Física del Deporte, y ya está en el sexto semestre. Cuenta que esto lo hace para no separarse de lo que le apasiona, que es el deporte.

Señaló que en estos momentos entrena arduamente doble sesión: “Entreno de las 9:00 de la mañana a las 5:00 de la tarde, de lunes a viernes, y los sábados de 10:00 de la mañana a la 1:00 de la tarde”.

Su duro trabajo en la alberca ha sido recompensado, pues a lo largo de su exitosa carrera ha obtenido alrededor de 150 medallas, las últimas en el estado de Veracruz, en un multideportivo, en la categoría de parálisis cerebral: “Tuve la dicha de ganar cinco medallas de oro”, dijo el joven especialista en 100 metros en el estilo dorso.

El nadador, quien disfruta de ver futbol y escuchar música, también ha tenido la oportunidad de competir fuera del país: “A Colombia, en donde logré dos medallas de oro, dos de plata, dos de bronce; y en Estados Unidos, desafortunadamente no, conseguí cuarto lugar”.

Reconoció que para mantenerse en forma se deben hacer algunos sacrificios. “En algunas ocasiones tienes que sacrificar las convivencias con tus amigos, por la razón de que tienes que entrenar, sin embargo cuando hay tiempo salgo con mis amigos, vamos al cine, a tomar café, ¿por qué no? Todos los seres humanos tenemos que practicar algún deporte y disfrutar la vida”.

Concluyó con una reflexión: “Por más traumática que haya sido una experiencia, paralizarte a algo que temes solo empeora las cosas. Si vencieras el miedo podrías vencer el problema”.