Sin límites

Luchadora por la igualdad

A sus 62 años de edad, Ana María Barajas Cervantes asegura que en su silla de ruedas ha conocido otro mundo.

Nació en Ixtlahuacán de los Membrillos, pero desde 1968 radica en Guadalajara. Con una licenciatura en Pedagogía, Ana María trabajó mucho tiempo como maestra de primaria, para después enfocarse en personas con problemas de aprendizaje.

En 1978 sufrió un accidente automovilístico que le cambió la vida. Una lesión en la columna vertebral la dejó sin poder caminar, después de pasar un año en recuperación regresó a los salones de clases para enseñar, pero su día a día en silla de ruedas la llevó a conocer otro mundo. Fue entonces que decidió convivir con personas con discapacidad.

“Mi accidente fue en 1978 y en cuanto empecé mis actividades en 1979 me di cuenta la dificultad de la accesibilidad de las personas con capacidades diferentes. Fue ahí cuando empezó todo el movimiento y seguimos en la lucha de la igualdad para las personas con discapacidad”, afirma.  

En la primaria donde trabajaba no había ingreso para silla de ruedas en la banqueta ni en el plantel educativo, lo que la orilló a hablar con las autoridades escolares y finalmente instalaron rampas para facilitar su movilidad.

Recuerda que para ella no fue tan difícil reincorporarse al trabajo luego del percance, además se integró a la institución de lisiados de Jalisco, del que todavía es parte, “me agrada el ambiente, el apoyo que se les brinda a los miembros, había compañeros en la etapa de alfabetización y aquí se les brindaba el apoyo, integrándonos a los grupos de trabajo impartiendo clases de matemáticas a nivel secundaria para que los alumnos presentaran sus exámenes en línea”.

Actualmente es la presidente de la institución: “La mayoría del tiempo me dedico a brindar atención a los miembros que se van incorporando, también estoy promoviendo los derechos de las personas con discapacidad ante el gobierno y la sociedad”.

Señala que ahora se promueven bastantes modificaciones a favor de los discapacitados, en comparación del tiempo en el que ella se accidentó, pues ahora se instalan y respetan más las rampas para las banquetas en sillas de ruedas, lugares de estacionamiento exclusivos para este sector, modificaciones en algunos edificios que tampoco tenían ingreso para sillas de ruedas.

“Siempre hacemos presencia ante diferentes gobiernos platicando de las necesidades de las personas con discapacidad, así también en las dependencias de Turismo, ya que ahora también se maneja como turismo incluyente, inclusive este año estuvimos de visita en la primera playa incluyente que está ubicada en Tecomates, Jalisco, la misma entrada está protegida y adaptada con madera,  asimismo se cuenta con vehículos híbridos en los cuales puedes ingresar y flotar en el mar sin ningún problema, no obstante tenemos otros proyectos para adaptar otras playas a través de la Secretaría de Jalisco, ya que es la que promueve todas estas modificaciones para que las personas con discapacidad tengan accesibilidad al mar”, detalla.

Apuntó que la mayor dificultad ha sido que el ser humano entienda las necesidades de las personas con discapacidad acerca de la movilidad, “tener puertas amplias, tener el gesto de la sociedad que sea realmente de aceptación hacia aquellas personas que requerimos otras necesidades de vida diferentes, y no es que tengamos capacidades diferentes, ya que cada ser humano puede tener muchas capacidades, no obstante puedes tener un miembro con alguna dificultad, sin embargo tenemos las mismas capacidades que los demás”, expresó.

“No hay que ser indiferentes ante cualquier ser humano, tampoco lo hagamos menos que nadie ya que el futuro no lo tenemos asegurado y menos estamos exentos de cualquier accidente, bien puede ser causado por ti mismo o por cualquier otra persona, ya que todos los seres vivientes estamos expuestos a cometer un pequeño error, o seamos víctimas de cualquier error de otra persona, ya que cualquier descuido por menos insignificante que sea puede causarnos una gran diferencia en nuestras vidas”, concluye.