Sin límites

Un ser entregado

Alexis Omar González Hernández padece retinosis pigmentosa, una debilidad visual permanente, pero eso no le impidió alcanzar sus metas.

“Desde la primaria me incliné a realizar actividades deportivas”, cuenta el joven de 21 años de edad, quien desde niño practicaba deporte, y un entrenador físico y lo vio y lo invitó al equipo de golbol del Code.

Desde 2004 se integró al club deportivo del Code, y tan solo tres meses después, fue invitado a formar parte del equipo de alto rendimiento, y desde entonces ha permanecido en el Code.

En el Distrito Federal, en 2004, participó en la primera paralimpiada; al siguiente año viajó a Tabasco y obtuvo el segundo lugar en la disciplina. En Puebla se realizó en 2006 y ganó el primer lugar, posición que repitió en los siguientes dos años, en Hermosillo y Tamaulipas. En Michoacán, en 2009, llegó en la segunda posición, pero volvió a la cima en 2010, cuando compitió en la capital del país.

En Querétaro se llevó a cabo la competencia en 2011 y regresó a casa con el tercer lugar; ganó el primero en 2012, en Cuernavaca; segundo en Acapulco 2013, al igual que al siguiente año en Querétaro. Este año obtuvo el tercer lugar en Acapulco.

“El golbol no lo veo como una disciplina ya que es mi pasión que me nace. En mi casa entreno de las 6:00 a las 9:00 de la mañana. La segunda sesión es de 5:00 de la tarde a 8:00 de la noche, tengo un gimnasio en mi casa en donde realizo ejercicios de cardio, levantamiento de pesas, fortalezco codos y diversos ejercicios”, compartió.

“Me interesa estudiar leyes para poder representar de mi papá, sin embargo existen posibilidades de que no salga en listas, no obstante intentaré nuevamente ingresar, así es todo en la vida, sin embargo insiste, insiste, e insiste, no desistas”, expresó.

El recién egresado de preparatoria aspira a ingresar a la Facultad de Derecho. En su tiempo libre, ayuda a su padre en su empresa de tráileres.

Acerca de las condiciones de Guadalajara para las personas que padecen una discapacidad, reconoce no existe una infraestructura adecuada. “No hay instalaciones adaptables para nosotros, tampoco hay una educación cívica de parte de nuestra ciudadanía. Al parecer vamos avanzando respecto a las instalaciones de las nuevas construcciones de edificios y también existen rampas en las banquetas para las sillas de ruedas, pero se necesitan más recursos públicos para tener una mejor ciudad”, consideró.