Sin límites

Un atleta que no se vence

Sofía Cabral es mamá de Hellen Samanta Torres Cabral, de 18 años de edad, una joven combatiente de la vida con discapacidad intelectual.

Cuando nació, sus papás, a los cuatro días de haber nacido, la trasladaron a la clínica Down del DIF, donde empezó sus terapias físicas para su desarrollo, después tuvo terapias de lenguaje, las cuales realizó hasta los 13 años de edad.

Cuando tenía cuatro años entró a prescolar, y cursó la primaria durante siete años. Al concluir esta etapa de sus estudios, entró al Code para continuar su terapia. Hace cuatro años logró pertenecer a la selección y ha participado en diversas competencias, en la primera de ellas obtuvo la medalla de bronce en 50 metros estilo mariposa, lo que la motivó a continuar con sus arduos entrenamientos.

En Morelia, hace tres años, participó en su primera paralimpiada en 50 metros mariposa y ganó la medalla de plata. Un año después, en Cuernavaca, ganó bronce en la misma competencia, pero no pudo repetir la hazaña el año pasado en Querétaro, sin embargo nunca se rindió, platica su madre.

En Acapulco se realizó la paralimpiada 2016, donde compitió en 100 metros estilo crol, sin embargo no logró tener un lugar en el podio; en 50 metros mariposa ganó la plata, en 50 metros dorso obtuvo bronce.

A las nueve de la mañana comienza sus actividades, estudia en el C.A.M.P. 4, en el oriente de Guadalajara, donde aprende música, cocina, dibujo y actividades de la vida cotidiana para poder valerse por sí misma.

Los domingos los destina a la familia, comen juntos y disfrutan su tiempo con diversos juegos; a Hellen Samanta le encanta viajar en automóvil, comenta su mamá, así como correr y descansar bajo la sombra de un árbol. Es una niña muy feliz, asegura.