Sin límites

Una atleta sin obstáculos

Rosa Perla Karina Delgado Reynoso nació con debilidad visual. Cuando era bebé, sus papás se dieron cuenta que no seguía movimientos con la mirada y cuando empezó a caminar chocaba con los objetos que estaban frente a ella, por eso decidieron llevarla a una revisión médica, en ese momento el doctor les notificó que presentaba esclavismo progresivo.

En el Seguro Social no contaban con el equipo para someterla a la cirugía que necesitaba, así que fue llevada a un hospital particular y la operación resultó ser un éxito, a los pocos días ya estaba corriendo, aunque su enfermedad continúa.

Estudió preescolar, pero en el segundo año de primaria la situaron en los últimos lugares, por lo que le era difícil leer el pizarrón, la maestra se enojaba porque no aprendía hasta le llegó a romper los lápices en la cabeza, recuerda la joven de 16 años.

Finalmente decidieron cambiarla a una escuela especial, llamada Helen Keller, donde volvió a cursar desde el primer grado, pues no sabía escribir o realizar operaciones matemáticas básicas, hasta se sintió capaz de volver a la escuela regular.

Cuando asistía a la escuela especial empezó a practicar natación tres días a la semana. Se dio cuenta que el deporte era bueno para ella y sentía que podía sincronizar mejor sus movimientos corporales y fortalecer sus músculos, así comenzó a superar los pronósticos médicos.

En la escuela especial fue su primera competencia, fue de 50 metros estilo libre, y también participó en los 50 metros estilo dorso y mariposa.

Un compañero la invitó a ingresar al Code, entró a la escuela de natación y posteriormente logró entrar al equipo. Siguió entrenando con mucho entusiasmo y siente que se va liberando de sus “impedimentos” físicos.

Su constancia la hizo mejorar hasta que su maestra le hizo la prueba para formar parte de la selección y pasó. Se sentía mejor anímica, mental y físicamente, y sentía que era capaz de hacer cosas que ni ella misma sabía que fuera apta de hacer. Nunca se imaginó que sería capaz de ser autosuficiente, pues la sociedad siempre la tachó de alguien que dependería de otros toda la vida.

En noviembre del año pasado, participó en su primera competencia estatal en Puerto Vallarta; después en Querétaro compitió en 200 metros estilo combinado y ganó la medalla de oro. La plata llegó en la contienda de 50 metros estilo crol.

En la pasada paralimpiada celebrada en Acapulco, en 50 metros estilo crol, ganó la presea plateada, al igual que en el enfrentamiento 100 metros libres crol.

En su tiempo libre, disfruta reunirse con su familia, ir a casa de su abuela, y convivir con sus amigos del coro de la iglesia.