Sin límites

Un atleta fuera de lo común

Nació en Ciudad Guzmán, y con tan solo dos años de edad la operaron de un ojo, y un año más tarde del otro, pues se le cayeron las retinas, en el Centro Médico de Occidente. Para Mónica Olivia Rodríguez, de 27 años de edad, no fue fácil para ella ir y venir a la ciudad para sus consultas, debido a su situación económica.

Las adversidades no le impidieron triunfar. En la primaria comenzó a practicar deporte. Siempre ha sido muy inquieta, luchona y nunca conformista.

Desde pequeña daba el máximo al correr para ganar las competencias, y una persona del Code notó su perseverancia y la invitó a integrarse al club deportivo. Poco tiempo después, comenzó a radicar en Guadalajara.

Ingresó a practicar con mucha entrega y pasión, imaginándose ganadora, se sentía arriba del pódium recibiendo el premio, siendo entrevistada por los medios de comunicación y ovacionada por los asistentes.

Estaba dispuesta a entregar todo su esfuerzo para lograr su objetivo, aunque sabía que iba contra rivales tal vez igual de aguerridas que ellas, que también buscaban un lugar en el podio. Sabía que no iba a ser fácil.

El atletismo fue el deporte que eligió, pues le encanta sentir la libertad y el aire deslizarse por su cuerpo, percatándose del agitado palpitar de su corazón, sentir el correr de la adrenalina y su menta concentrada en obtener el primer lugar; sin importar las condiciones de la superficie del terreno, si era recto o con algunas curvas, las condiciones del clima, lo trascendental era siempre competir y hacer hasta lo imposible por conseguir el primer sitio, “de esta manera demostraba todo el sacrificio que estaba dispuesta a hacer y sobre todo a mí misma, sentirme una triunfadora, poder demostrar con hechos todo los sacrificios que me está costando ser una ganadora”, comparte.

Durante dos horas al día entrena en el Code de lunes a sábados. Ha participado en varias competencias locales y nacionales, logrando magníficos resultados, los cuales han llamado la atención de varias personalidades deportivas.

Mónica Olivia continúa con el afán de crecer diariamente, pues asegura que “los que se quedan estancados es porque son personas conformistas y no les interesa ser mejores, se conformaron con lo que son o con lo que tienen… La verdad es que provengo de una familia muy humilde y los logros que he obtenido ha sido por mis sacrificios”.

En 2015, obtuvo la medalla de plata en Corea, en la competencia en 800 metros; en la prueba de mil 500 metros, en Toronto, donde se ubicó en el quinto sitio mundial, puesto que volvió a tener en la pasada edición de los Juegos Olímpicos celebrados en Río de Janeiro.

“Vivan la vida con sueños personas con discapacidad y sin ella, lo más importante, no nada más vivan con ellos, sacrifíquense para alcanzarlos”, reflexionó.