Sin límites

Una atleta extraordinaria

Nacida en Guadalajara con debilidad visual, Mónica Esmeralda Vizcarraga Chávez, de 20 años de edad, ha destacado en la natación en la categoría de alto rendimiento.

En las instalaciones del Code Jalisco, cuenta que empezó a entrenar en serio en 2009, dos veces al día, de lunes a viernes. Nunca ha practicado otro deporte, pues la natación es su favorito y asegura que nunca lo cambiaría.

Recuerda que “mi primera paralimpiada fue en 2010, un año después de que entré, en el estado de Michoacán”, relata que inicialmente iba a realizar tres pruebas y volvió con tres medallas, dos de broce y una de plata.

“Mi segunda paralimpiada se realizó en el Distrito Federal, en 2011, de esa competencia no pude traer ninguna presea, sin embargo mejoré mis tiempos y no claudiqué, no me rendí ante las circunstancias, seguí adelante, nunca me di por vencida, todo lo contrario, empecé a entrenar con más ímpetu, no importándome las dificultades que se presentaban”, señala.

En Guanajuato compitió por tercera vez en la justa deportiva. “De esa competencia gané cinco medallas, cuatro medallas de plata y una de oro”. Después participó en Querétaro, en 2012, donde obtuvo tres preseas de oro, al igual que al año siguiente, además de una de plata.

“En 2014 fue cuando me fue mejor, deportivamente hablando, de cinco competencias gané cinco medallas de oro, de hecho fui la mejor atleta del torneo”, revela.

El año pasado cerró con cinco preseas, cuatro doradas y una plateada. “La última paralimpiada se realizó apenas hace unos días en Acapulco, Guerrero, gané cuatro preseas de oro y una de plata”, detalla.

“Ya estoy lista para mi próxima paralimpiada”, afirma entusiasmada.

La estudiante de preparatoria en el Code Jalisco, comparte que quiere estudiar enfermería en la Universidad de Guadalajara, pues le gusta estar preparada para saber cómo reaccionar en caso de alguna emergencia.

Esta joven, que disfruta ir de compras, tiene una mascota, “es una perrita chihuahua y por las noches juego con ella”.

Acerca de las dificultades que experimenta en su día a día, Mónica Esmeralda asegura que tiene dificultades para trasladarse en el transporte público. “Hay muy pocos choferes que brindan o desempeñan su trabajo correctamente, pero la gran mayoría realiza sus labores de mala gana, yo aparentemente estoy ‘normal’, sin embargo no puedo ver como las demás personas y hacen las cosas muy rápidas, por ende, para mí no es fácil, y las calles y banquetas están en muy mal estado, ya no sabes por dónde debes de dirigirte, ese es otro reto”, cuenta.