En frecuencia

Engañosa iniciativa sobre la mota

Aparentemente en ningún lado, y quiero confesar que aún desconocemos mucho de la iniciativa presentada por el Presidente Peña al Senado, para despenalizar el consumo de la mariguana aumentando el umbral de tolerancia, así como el uso medicinal de sus componentes, insisto, aparentemente en ningún lado se toca el tema de la producción de la planta y la comercialización de ésta.

Vamos por partes, en primer lugar se autoriza el uso de medicamentos elaborados a base de marihuana y/o sus ingredientes activos, es obvio que para la elaboración de éstos medicamentos se necesitará contar con la planta para ello, a menos que se fabrique de manera sintética el componente activo, pero en el primer supuesto, tendría que contarse con la planta, lo que llevaría a dos caminos, producirla, que sería un delito, o comprarla, lo cual también sería un delito. A menos que la fabricación se haga en países donde esté permitido el comercio de la mariguana y finalmente se cumpla con el otro punto de la propuesta, otorgar registros de medicamentos que contengan marihuana y/o THC en el país, así como su importación.

La reforma propuesta también prevé, autorizar la investigación clínica con fines de registro para productos que contengan marihuana y sus ingredientes activos, pero si es un delito producirla o comprarla ¿cómo se pretende llevar a cabo éste segundo punto?

Una más la iniciativa propone que no se considere delito la posesión, para uso personal, de hasta 28 gramos de marihuana, conforme a estándares internacionales. Esto quiere decir, que se dejará de criminalizar el consumo, el problema es que quien quiera consumir mariguana de aprobarse la iniciativa propuesta por el ejecutivo, sería orillado a cometer un delito al sembrar una planta para obtener sus 28 gramos de consumo para portar o comprar la droga para su consumo... entonces ¿cuál es el cambio?

Olvídese además de la idea de que esta pildorita analgésica va a acabar con el cáncer que representa el mundo del crimen organizado, primero porque con la reforma orilla a los consumidores a seguirle comprando, ahora en una porción mayor, a los cárteles de la droga, no hay otro oferente, pero además la actividad criminal está tan diversificada que sería utópico pensar en ello.

Dejar de criminalizar al adicto está bien, el problema es que el sistema de salud actual no tiene la capacidad para soportar la atención de decenas de miles de adictos que se encuentran presos en los penales, muchos de ellos convertidos en criminales gracias a su paso por las universidades del delito que son los penales ¿Vamos por el rumbo correcto? no creo.

@miguelpuertolas