En frecuencia

Ya pinta el 2018

Las piezas en el tablero del proceso electoral en el 2018 ya empiezan a pintar, Miguel Márquez Márquez abrió la puerta para el arranque de la sucesión en el Gobierno del Estado pues su clavo ya había asomado demasiado la cabeza y empezaban los martillazos.

En corto, el Gobernador del Estado había reconocido que su apuesta era Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, a quien desde que lo colocó en una de las posiciones de mayor exhibición como es la Secretaría de Desarrollo Social y Humano, lo preparaba para que se convirtiera primero en aspirante a la candidatura al Gobierno del Estado; oficialmente hoy lo es y tendrá que esperar las reglas que dicte el Partido Acción Nacional, para inscribirse en el proceso interno y buscar ser el abanderado panista al gobierno de Guanajuato.

Me parece que hoy el Gobernador del Estado está jugando su pieza clave, con la certeza, de otro modo no lo haría, de que quien será el candidato es su apuesta, a quien por un momento dejó creer que no la tenía segura para evitar que se la creyera.

Pero las tensiones estaban a la orden del día como dentro de una olla de presión, lo que obligó a soltar la rienda al delfín, pues se sabe que el esperado anuncio por parte del grupo del Gobernador iba a esperar hasta la próxima semana.

Creo que hay más cosas amarradas, y no quiero decir con esto que Diego tenga el paso libre, pues sin duda habrá a partir de hoy un constante fuego amigo, sobre todo en el escrutinio de su desempeño como funcionario público, aunque no se descarta que empiecen sus detractores a rascar en su pasado. Lo que es cierto es que se convierte en el primero en decir abiertamente que quiere y ello le traerá una serie de confrontaciones principalmente al interior del PAN, pues parece que hay más oposición ahí que de la misma oposición, lo cual sería lógico al ser una contienda interna.

El caso es que veo que habrá una guerra encarnizada, pues los panistas saben que quien gane la interna, prácticamente tendría en la bolsa la constitucional, pues el nivel de aceptación del PAN entre los guanajuatenses se encuentra en sus mejores tiempos y poco tiene que hacer la oposición tratándose de un proceso interno a menos que se sume al apoyo de alguno de los contrincantes de Rodríguez Vallejo.

Lo que urgirá tras el proceso interno será una operación cicatriz inmediata, pues también veo que existe un alto grado de posibilidad que el partido en el poder se resquebraje, si no se cuidan las formas, para lo cual el papel que juegue Humberto Andrade, quien ya adelantó que no aceptará la imposición de ningún candidato, será clave.

El panorama no pinta nada halagüeño pues todo parece indicar que el pataleo estará a la orden del día, como en toda competencia, con la salvedad de que se corre el riesgo de que más allá de una simple contienda interna que debiera resultar democrática y pacífica, huele a rompimiento de lanzas y de un difícil proceso por todo lo que se juega, pues no solo se trata de quién despachará en la silla en la que hoy se sienta Miguel Márquez, sino todas las posiciones que tienen quienes son afines al grupo del Gobernador.

Perder, para cualquiera de los grupos significaría quedar fuera, 6 años más.

miguel.puertolas@milenio.com