En frecuencia

Pagándole la carrera a los bandidos (de los partidos)

El año que entra los partidos políticos con registro nacional se van a embolsar 4 mil 59 millones de pesos, dinero que sirve para mantener las estructuras que dan vida a bandidos que se han encargado de vaciar las arcas públicas, de entes que no conformes con desbaratar las entidades que gobiernan, permitieron el crecimiento de la corrupción y el crimen organizado en complicidad o por omisión.

Pareciera que no es suficiente con mantener de los impuestos que pagamos los mexicanos a la clase corrupta del país, solventando sus salarios en algunos casos descomunales, sino que además debemos de cargar con sus partidos políticos utilizados como plataforma para llegar al poder.

Cada vez que usted respire, el PAN, PRI, PRD, PT, PVEM, Movimiento Ciudadano, MORENA y Encuentro Social habrán gastado 7 mil 723 pesos, al final del día su gasto habrá sido de 11 millones 121 mil 133 pesos, ni más ni menos. Ah pero eso no es todo, llevarlos al poder nos cuesta 11 mil 232 millones de pesos, pues es el presupuesto con el que se manejará el Instituto Nacional Electoral en 2017.

¿Y todo para qué? Para que terminemos con políticos insertos en un sistema que parece estar diseñado para descomponer todo lo que se toca y terminar en escándalos de corrupción, que lo menos acaban en un asunto para el olvido, pero con las bolsas llenas de quienes llegan al poder, mediante nuestro sistema "democrático".

Agréguele a la cuenta de lo que nos cuestan los partidos políticos, o sea el carrito en el que se suben para llegar al poder, y el INE, la carretera que los lleva, la serie de desvíos e irregularidades que cometen ya que llegan. Por favor siéntese antes de leer el párrafo que sigue.

En Sonora, a Guillermo Padrés le detectaron irregularidades por 30 mil millones de pesos, súmele 7 mil millones que dicen le encontraron a Emilio González en Jalisco, más otros 6 mil millones a Javier Duarte en Veracruz, al menos 3 mil 600 millones a Rodrigo Medina en Nuevo León y 2 mil 400 millones a Roberto Borge en Quintana Roo. Parémosle a la cuenta ahí, ya nada más con eso nos da la nada despreciable cantidad de 49 mil millones de pesos.

Y sabe qué es lo peor de todo, que ni un solo centavo de toda esa danza de los millones va a regresar a las arcas públicas, que muy probablemente si es que se aplica la ley, la sanción punitiva para los mencionados será menos que una burla, pues en México se castiga más el delincuente común que al político-delincuente encumbrado, a menos claro que sea enemigo del sistema, ahí están los casos de Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschamps.

¿Para eso pagamos partidos políticos? ¿para eso costeamos elecciones? Es momento de repensar también en la manera en que hacemos llegar a nuestros gobernantes, pues hoy el sistema no garantiza la aplicación de la ley, ni la erradicación de la corrupción mientras sea entre grupos de poder quiénes se vigilen las manos.

@miguelpuertolas