En frecuencia

La oposición, en la hamaca

Nadie se mueve, o mejor dicho se mueven pero con cautela, pues al día de hoy nada está dicho en torno al panorama político que podría presentarse en el año electoral que inicia ya a finales de 2017 y terminará con la reelección de algunos que ya ocupan ciertos cargos y el relevo de otros tantos.

Primero en el caso de los alcaldes se dice que ya hay algunas decisiones tomadas sobre quiénes podrán y deberán seguir en el cargo, hay otros que están convencidos que deben de ir por la gubernatura y otros que aunque quieran deberán decir adiós a la silla en la que hoy despachan.

Pero más allá de ello lo que nos parece que ocurre en el estado es que sencillamente no hay oposición pues existe una gran debilidad de los partidos que juegan tal posición en el tablero político del estado, y he escuchado voces que dicen que el Partido Acción Nacional lleva la ventaja pero porque el resto de los partidos no tiene la fuerza suficiente para hacer frente, pues poco ha estimado el PRI nacional a los representantes del tricolor en la entidad.

Me parece que el tricolor por ejemplo se ha conformado con el relato de las migajas y no se ven acciones con sentido que les permita encarar al oponente, a ninguna democracia le conviene una mayoría apabullante de un solo partido y mucho menos la hegemonía, y me parece que en Guanajuato empieza a ocurrir.

Una oposición débil y poco participativa, lo que no significa que tenga que oponerse a todo sino convertirse en un contrapeso del partido en el poder, lo único que genera es un ambiente en donde los electores no tienen otra opción y terminan votando por el menos peor de la oferta que predomina, y no estoy decidiendo que sea malo tal o cual partido porque no pertenezco ni apoyo a ninguno en específico; lo mismo diría de entidades donde la mayoría es de cualquier otro partido, simple, y sencillamente es que no se puede concebir un gobierno vigilado cuando todo parece indicar que se tiene controlada a la oposición.

Claro no se puede esperar mucho cuando lo que veo en el PRI es una camarilla que se ha encargado de apoderarse del partido, dejando de lado la oportunidad de ser una oposición responsable que cuestiona con la cabeza y no con el hígado, simulando ser el contrapeso que al final termina convalidando.

Aquí es importante señalar que los contrapesos deben ser reales pues cualquiera desde la barrera puede gritar que el toro o el torero son malos, pero no cualquiera se para en medio del ruedo con el capote para hacer frente al animal.

Así me parece que actúa la oposición, y por ello ha dejado de pasar la oportunidad de ayudar a resolver problemas serios que enfrenta la sociedad, porque no solo se trata de decir que no a tal o cual acción del gobierno sino que además deberían proponer, y actuar, vigilar y apoyar, claro es más fácil una posición comodina, eso no duda cabe.

Por ello se dice, y estoy más que seguro que habrá por ahí quien se escandalice pero como van las cosas la batalla por la sucesión en el gobierno del estado por ejemplo técnicamente se decidirá al interior del Partido Acción Nacional y muy probablemente ni siquiera se dé en un acto democrático pues los últimos candidatos a los gobiernos estatales han sido designados desde el comité ejecutivo nacional del PAN.

Claro, corresponderá a usted querido lector ser quien legitime mediante su voto a quienes repitan en el cargo o lleguen por primera vez a él. Ya quedará en la conciencia de los partidos políticos el ponerse a trabajar y tomar en serio el papel que les corresponde, más allá de sólo protagonizar berrinches que eso no habla de una madurez política.

El estado de Guanajuato y en general el país entero necesita de todas las expresiones políticas, sean de centro, izquierda o derecha, para construir junto con los ciudadanos un panorama promisorio.

Desde la hamaca veo difícil que esto suceda.

miguel.puertolas@milenio.com