En frecuencia

Les llegó la hora

Entre los ciudadanos no cabe un ápice de duda respecto a que los funcionarios públicos que consideramos más inútiles son los diputados. La imagen de vividores del erario se la han ganado a pulso, pues la productividad del Poder Legislativo deja mucho a desear.

Súmele a ello los excesos, a los que en algunos casos han tenido que renunciar gracias a una práctica que rogarían no existiera como es la transparencia; no se diga la rendición de cuentas, además de un electorado cada vez más ávido de información respecto a cómo se gastan el dinero que otros producen.

Tras al menos dos legislaturas que terminaron por, ya no digamos descomponer, sino pudrir el trabajo legislativo como lo fueron la LVII y la LIX, en medio de escándalos por manejos irregulares y multimillonarios de recursos, además de abultar la nómina del Congreso de Jalisco dando chamba a compadres, amigos, novias, amantes y otros especímenes, la imagen del diputado vino a convertirse en una especie de zángano enquistado en el sistema político y peor aún una sanguijuela del erario.

La Legislatura que se va el día de mañana, la LX, tuvo la gran oportunidad de pasar a la historia como una de las mejores en los últimos años, al arranque sacaron el trabajo casi con las uñas, pues recuerdo claramente una charla con uno de los coordinadores de bancada que me decía que vivía sólo de su sueldo como catedrático de la Universidad de Guadalajara.

Poco nos duró el gusto de las buenas intenciones que mostraron los diputados salientes; este medio dio cuenta de nuevo de la voracidad que despierta en el ser humano, el tener a su disposición dinero que no sale de su bolsillo y que es trabajado por los ciudadanos. A parte del sueldo de 108 mil pesos que recibían al mes, se les entregaba la cantidad de 92 mil pesos para las casas de enlace legislativo, lo que subía sus ingresos mensuales a 200 mil pesos, una verdadera grosería para el ciudadano de a pie.

Sí, dejaron un "ahorro" de 180 millones que servirá para que los que entran hagan frente a los compromisos; pero mantuvieron la nómina abultada de aviadores. Llega una nueva legislatura con algunos "ex" del oscurantismo del Congreso, veremos si aprovechan el momento histórico de reivindicar el trabajo del Poder Legislativo. La esperanza muere al último, no la maten apenas llegando ¡Por favor!