En frecuencia

Justicia, queriendo se puede

El miedo no anda en burro y antes de que se volcaran las críticas sobre los integrantes del Poder Judicial del Estado de Guanajuato, los magistrados y jueces buscaron la manera de atacar los huecos legales con un simple acuerdo en el marco de la legislación local y el criterio que se seguirá para intentar contrarrestar en este caso a la delincuencia común será que todo aquel que reincida en un delito doloso no podrá enfrentar el proceso en libertad.

Pero además se empieza a tener un acercamiento importante, evitando los viejos enfrentamientos tan comunes entre las procuradurías locales y los tribunales de los estados, culpándose unos a otros de malas integraciones de las carpetas de investigación o de procesos indebidos emprendidos por los jueces, lo que conllevará en Guanajuato a la posibilidad de tener un impacto importante en el número de delincuentes que estarán en prisión si reinciden.

El acuerdo no es menor, pues con ello se intenta impactar de manera directa en la comisión de los delitos más comunes y que son los que más afectan a la población de los que en primer lugar se encuentra el robo en sus distintas modalidades, seguido por violencia familiar., narcomenudeo, lesiones, daño a la propiedad entre otros.

Esta es una muestra de que queriendo se pueden hacer las cosas, pues desafortunadamente en la mayoría de los casos siempre se busca el cómo no sucedan y simple y sencillamente se deja pasar, provocando daños en la población en la mayoría de los casos revictimizando a las víctimas de un delito.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el 18 por ciento de los presos liberados tras concluir su sentencia son reincidentes, algo así como unos 38 mil al año dentro de los procesos llevados a cabo por delitos del fuero común.

¿Pero qué pasa en el Poder Judicial Federal? Siguen esperando la reforma constitucional para dejar en prisión preventiva a quienes son sorprendidos con armas de de grueso calibre. Como medio seguimos dando puntual seguimiento a la actuación de los jueces federales, con presencia en las audiencias que llevan a cabo cuando presuntos delincuentes, algunos de ellos relacionados a cárteles de la droga, son procesados, habrá que decir una de las bondades del nuevo sistema de justicia, y en donde también increíblemente escupen en la cara de los oficiales que sus detenciones fueron arbitrarias, aunque no haya evidencia de ello, en tanto han dicho a los procesados "pórtese bien que allá afuera están matando a los que no lo hacen".

En tanto en el fuero común, me dicen altos mandos de seguridad que los jueces se han encargado de evitar en lo posible dejar en libertad a presuntos delincuentes que evidentemente no cumplirán con la medida cautelar que se les dicte en caso de contar con libertad condicionada, pues ahora sí los ojos de los ciudadanos están puestos en este tema.

miguel.puertolas@milenio.com