En frecuencia

La inútil fiscalía para delitos contra periodistas

En un país con alto grado de impunidad veo difícil una seria protección para los periodistas. La protección a periodistas no se resuelve con fiscalías especiales sino acabando con la impunidad.

En el evento de ayer en Los Pinos se anunció el fortalecimiento de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (Feadle), no hay novedad, ni anuncio de sanciones a funcionarios omisos.

Y es que en los últimos 17 años se han registrado 114 homicidios en contra de comunicadores, de los cuales la Feadle solo había atraído 48, según información entregada por la PGR a la Comisión Especial de Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación del Senado de la República.

La Feadle se creó en el 2010 desde ese entonces se abrieron 700 expedientes por diversos delitos cometidos en contra de periodistas, más del 50% por amenazas en contra de quienes ejercemos esta profesión, agregue 48 expedientes por homicidio atraídos por la fiscalía.

Lo que le voy a decir en este momento no es sorprendente, pues es el común denominador de nuestro sistema, de todos esos expedientes la Feadle no ha obtenido más que tres sentencias, lo que habla de los niveles de impunidad que existen en el país y cuyo resultado es el mismo. No importa qué tanto fortalezcan a esta fiscalía, a lo largo de la historia moderna de nuestro país la única lección que nos han dejado es que las fiscalías especiales solo sirven para dos cosas... usted ya sabe.

Ante el caos que ha imperado en torno a la atención a estos casos, recientemente el gobierno federal decidió remover a Ricardo Celso Nájera Herrera, para poner en su lugar a Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, quien recientemente reconoció que la fiscalía hoy a su cargo estaba "rebasada". Aquí nos preguntamos: ¿Qué no debió de trabajar al 100 % desde su inicio? ¿Quién va a sancionar la ineptitud de su ex titular? ¿Será otro caso de impunidad? Porque eso sí, jure que el anterior fiscal especial cobró puntualmente su salario, por lo que debía haber rendido buenas cuentas.

Siete años después de la creación de la fiscalía y 48 homicidios en investigación con solo tres sentencias, ayer se anunció el fortalecimiento con más personal de la dichosa fiscalía, la revisión e impulso permanente de las investigaciones en proceso; garantizando el derecho a la verdad y el acceso a la justicia.

Además de coordinación entre la autoridad local y federal para garantizar la atención de los delitos con perspectiva de derechos humanos y apoyo a las entidades en la creación de unidades o Ministerios Públicos especializados en materia de libertad de expresión dentro de las Fiscalías o las Procuradurías.

Sin dejar fuera la creación de protocolos homologados para la atención e investigación de delitos cometidos contra la libertad de expresión. Todas ellas medidas de acción que se supone desde su creación debieron de haberse puesto en marcha. ¿Qué nos garantiza que ahora sí va a funcionar?

miguel.puertolas@milenio.com