En frecuencia

Con impunidad, cero avance

Para qué tanto brinco si el suelo está parejo, para qué andar buscando iniciativas rebuscadas para acabar con la corrupción en el país, si la respuesta está en terminar con la impunidad.

Los países con bajos índices de violencia y delitos en el mundo son los que más bajos índices de impunidad tienen y en donde la ley se aplica sin distingo. No podemos esperar que en México baje la violencia y los homicidios, el tráfico a gran escala de drogas y otras actividades se mantienen en la impunidad con un bajo porcentaje de personas castigadas por los ilícitos que cometen.

Y así nos podemos pasar las horas hablando de todo lo que ocurre en el país y que gracias a los altos índices de impunidad quedan en el limbo, cuentas millonarias de recursos que se pierden gracias a la malversación de fondos públicos, dinero que todos los mexicanos producimos y que debería ser administrado con responsabilidad pero que no ocurre así y que terminan sin castigo los responsables de estos hechos.

El tráfico de combustible robado... en este tema surge algo similar a lo que ocurre con la venta de droga, las cárceles están llenas de vendedores al menudeo, bueno los que alcanzan la prisión preventiva, los que no, salen a la calle para ser en el peor de los casos asesinados debido, principalmente, a las altas deudas que contraen por la mercancía decomisada por las fuerzas de seguridad.

Bueno ya le decía que en el caso del robo de combustible se sigue deteniendo a los famosos huachicoleros, que no son más que la parte más baja de la pirámide de los grupos delincuenciales que se dedican a esta actividad. Sus jefes, los capos que controlan el tráfico de combustible robado, no se les toca y son mínimos los casos de los que se tiene registro que se encuentran en prisión pagando una condena por este delito.

Impunidad en los más altos niveles del crimen organizado debido al alto poder de corrupción que tienen impide que la autoridad actúe con responsabilidad y aplique la ley, pues en México existen leyes suficientes para castigar cualquier conducta ilícita pero desafortunadamente la impunidad impide que se haga justicia.

No es que sea catastrófico es que simplemente la realidad nos deja ver que no existe una verdadera intención de que quien la haga la pague pues simplemente el dicho de que con dinero baila el perro, funciona la mayoría de los casos en los que se debieran sancionar acciones verdaderamente escandalosas.

Mire que por ejemplo el famoso Sistema Nacional Anticorrupción sigue sin pies ni cabeza, se habla de un sistema coordinado con los estados y en la mayoría de estos no ha avanzado en la conformación de sus sistemas locales, no hay interés y se está más preocupado en las altas esferas del gobierno sobre cuál será el desenlace de la elección en el Estado de México que por sacar adelante temas como este que verdaderamente interesan al país.

No hay interés en combatir la corrupción y la impunidad, eso es claro, así no esperemos que muchas cosas cambien en el país, no importa el partido o independiente que esté en el gobierno... Al tiempo.

miguel.puertolas@milenio.com