En frecuencia

Equivocarse en la elección, no en la reelección

Hoy será un día histórico en el Congreso del Estado de Guanajuato, pues si no pasa otra cosa se aprobarán las reformas realizadas en materia electoral que permitirán la elección consecutiva, han preferido llamarle así al ser un término políticamente más aceptado que el de reelección, aunque signifiquen lo mismo.

Aunque hay una variedad de temas en este dictamen que entrará a discusión en el Pleno del Poder Legislativo, el que llama más la atención y pondrá en predicamento a algunos suspirantes por aferrarse a la silla en la que hoy despachan, es precisamente éste el de la elección consecutiva que irá aparejado con el tema de equidad de género que exige la apertura de más espacios de gobierno para las mujeres.

Y es que los números no cuadran y seguramente aunque por derecho podrían muchos de los alcaldes y diputados buscar la reelección, pues tendrán que ceder el espacio a mujeres para completar la cuota de género que exige la ley por lo que los partidos, en especial Acción Nacional, deberá hacer un análisis de a quiénes son los que tendrá que sacrificar en aras de esta disposición.

Aquí me detengo y comento que será muy importante analizar con conciencia el voto que vayamos a emitir el próximo año, y revisar el trabajo realizado por quienes manifiesten su intención de postularse nuevamente. No es raro por ejemplo en el caso del Congreso del Estado que más de un diputado vaya a buscar permanecer en el cargo, y ni siquiera sea conocido en el distrito por el cual fue electo... sencillo si no lo conoce, es porque no le interesó su distrito, y aunque aparezca en la boleta, simplemente no lo cruce.

Evalúe el trabajo del alcalde, de sus regidores y síndicos, hoy en un trabajo de mi compañero Heliot Rizo, le damos a conocer lo caro que nos cuesta el escaso trabajo que hacen los regidores en el Ayuntamiento de León por ejemplo, en donde en 18 meses, 25 iniciativas han sido aprobadas por los 13 regidores, en promedio siendo benévolos son dos por cabeza, cada una si usamos como parámetro el sueldo pagado en año y medio a los ediles nos habrá costado casi 400 mil pesos.

Claro, no es la única manera de medir la productividad de los integrantes de un cabildo pero sí nos da una idea de lo caro que se convierte una burocracia ineficiente y que ahora podría enfocar sus esfuerzos en permanecer en el cargo.

Animo a los legisladores, como alguna vez lo expuse En Frecuencia, que no solo vean la manera de reelegir a los funcionarios sino también se den a los ciudadanos los mecanismos necesarios para que en caso de hartazgo también se pueda revocar el mandato de quien no convenza.

Debemos tener un interés más natural respecto al desempeño de nuestros políticos, de lo contrario seguiremos padeciendo los mismos males que de antaño, hacerles ver que podemos equivocarnos al elegirlos pero no en un proceso de reelección que estrenaremos el año entrante en nuestra entidad.

miguel.puertolas@milenio.com