En frecuencia

Denuncia anónima


No se trata de un simple artículo en el que se proponga fomentar la denuncia anónima, más bien se trata de exponer aquí la necesidad de atender estos reportes que han, en gran medida, ayudado a dar con delincuentes de todo tipo, siempre y cuando estos reportes cuenten con la atención debida.

En efecto hay que celebrar que se fomente la denuncia ciudadana, aquella que ayuda a las policías de todos los niveles a atender asuntos relacionados con delitos, pero lo más importante es que cada una de estas se atienda con celeridad y eficiencia hasta dar como resultado el castigo de una conducta delictiva.

En un trabajo realizado por mi compañera Sofía Negrete y que le presentamos el día de hoy le damos cuenta de cómo se ha comportado la denuncia anónima en el estado de Guanajuato, y llama la atención que el mayor número de denuncias presentadas ante la autoridad corresponden a asuntos de narcomenudeo actividad a la que perfectamente le pueden dar atención los tres niveles de gobierno.

Llama la atención que desde la puesta en marcha del programa Escudo, se haya reforzado el tema de las denuncias anónimas, de las cuales se tenía un registro de unas 10 a 15 por mes, con lo que pasaron a alrededor de mil 200, cantidad que estamos seguros es muy baja comparado con el número de delitos de los que ciudadanos son testigos.

¿Cuál es la mejor forma de estimular este tipo de denuncias? Pues simplemente haciendo que las cosas sucedan, si el ciudadano ve que la impunidad es la que impera y que el narcomenudista que denunció la noche anterior está de nuevo al día siguiente en su esquina vendiendo droga, lo único que va a pasar es que no haya más un ciudadano valiente que se decida a denunciar y con ello las posibilidades de que se castigue el delito denunciado sean aún más mínimas.

Siguiendo la ruta de la denuncia anónima, primero debe haber un ciudadano que tenga confianza en que la autoridad lo atienda y responda de inmediato a su solicitud, después debe de haber una acción algunas veces coordinada entre los tres niveles de gobierno para dar con el paradero del delincuente denunciado y actuar de forma precisa a fin de evitar que éste se fugue.

Ya detenido se deben contar con todos los elementos necesarios para poder integrar la carpeta de investigación que será enviada al juez que será el responsable de vincularlo o no a proceso y dictar la medida cautelar que corresponda. En el caso de los jueces del estado de Guanajuato, existe un acuerdo para evitar que los presuntos que sean presentados ante el Poder Judicial sean reincidentes o tengan un proceso abierto por el mismo delito de manera automática se evite su salida a la calle con la prisión preventiva, lo que en teoría debería inhibir la práctica delictiva.

Sin embargo en el caso de los jueces federales no sucede así, no importa que un ciudadano denuncie, por ejemplo, alguna toma clandestina de combustible, no importa que denuncie si ve hombres armados fuera de su domicilio, el tema es que independientemente de que se tome la molestia de denunciar, el delincuente muy probablemente estará de nuevo en su esquina amedrentando a la población.

miguel.puertolas@milenio.com