En frecuencia

Contienda panista, primer round

Los cuartos de guerra se están preparando, los equipos empiezan a formarse y los refuerzos de liderazgos panistas comienzan a sondearse, son claros los sesgos que tomará la contienda interna en el Partido Acción Nacional, dadas las posiciones de quienes quieren ser el candidato a gobernador.

Por un lado vemos a un Diego Sinhue Rodríguez, a quien no le quitan el sueño los obuses lanzados en contra de su proyecto político empujado por el gobernador Miguel Márquez, pues como lo dijo aquí en MILENIO “el que nada debe nada teme”, quien dijo confiar en su partido y en que se elegirá el mejor método para la selección del candidato.

Sin embargo me cuentan que dentro de su equipo también hay sospechas de que la dirigencia de Acción Nacional que encabeza Humberto Andrade, a quien por cierto también se le menciona como posible aspirante, podría operar en su contra, pues creen que las filtraciones respecto a las supuestas encuestas para posicionarlo en Celaya, que aunque lo nieguen apresuraron su salida del gobierno, salieron del interior del propio partido, fuego amigo pues.

Me dicen que si el senador Fernando Torres no asumiera una posición tan radical podrían negociar con él para llevar la fiesta en paz, dentro de un proceso abierto a la militancia, pero al ser su postura irreductible ven difícil que esto suceda. Por cierto, les sorprende que Fernando acuse el uso del aparato gubernamental en su contra, cuando él mismo siendo dirigente del Partido Acción Nacional en Guanajuato, operó junto con el ex gobernador Juan Manuel Oliva, la designación de Miguel Márquez como candidato al gobierno del estado. ¿En ese entonces no hubo intervención del ejecutivo o es de memoria corta el senador? preguntan.

Por otro lado vemos a un Fernando Torres con indecisión, dijo aquí en MILENIO que sigue esperando las reglas, pero no se descarta, y a quien nada le impide separarse del cargo para esperar los tiempos, aunque no tiene las ataduras del manejo de recursos públicos que tenía el ex secretario de Desarrollo Social y Humano, por lo que puede seguir ejerciendo su cargo de senador hasta que se abra la convocatoria de Acción Nacional.

Tiene el apoyo abierto de Juan Manuel Oliva, el ex gobernador con quien impulsó al actual mandatario estatal, y que ahora, luego de que Márquez se desmarcara de su antecesor, apoya al contrincante del delfín, Torres Graciano, quien siente que le deben la candidatura por haberse allanado hace seis años al actual gobernador y haber aceptado irse de senador, plataforma ideal para crear una candidatura.

Hoy pide piso parejo, espera que no se vuelque a la burocracia estatal a favor de un aspirante, me parece que podría curarse en salud previendo un escenario desfavorable para sus aspiraciones, se siente la desconfianza hacia el proceso interno.

Hay algo que une a ambos aspirantes, además del partido, en público alaban el trabajo de la dirigencia de Acción Nacional, calificándola casi, casi de intachable, pero en privado ambos dudan de la verdadera imparcialidad de ésta, por lo pronto la moneda está en el aire y el primer round entre los aspirantes más fuertes ya se dio en esta casa editorial.

miguel.puertolas@milenio.com