En frecuencia

Callar a periodistas

“Sí, sí por supuesto yo lo asumo, soy muy consciente de eso, de repente te emocionas, traes una buena historia y te enteras que no puedes publicar todo, que tienes que rasurarle parte del tuétano, porque si publicas todo lo que traes te acercas a una condición de peligro, es una forma de reportear el narco, la autocensura también es sobrevivencia, sí estoy muy consciente, soy un hombre de mi tiempo, asumo esta tarea que me toca”.

Javier Valdez Cárdenas es el sexto periodista asesinado en nuestro país en lo que va del 2017, y el número 37 en entre 2012 y el presente año, lo cual habla de una grave crisis de atentados en contra de la libertad de expresión. El texto con el que abro esta edición de En Frecuencia, corresponde a una entrevista concedida por el periodista y escritor a la cadena Tele Sur, en donde habla del peligro que representa para el gremio el ejercer la profesión en algunas zonas del país.

De acuerdo al último reporte de Periodistas Sin Fronteras, nuestro país, en el 2002, se encontraba en el lugar número 75 dentro de los países que representan un peligro para los periodistas, tristemente a la par del incremento de la violencia provocada por grupos del crimen organizado, 15 años después descendimos al lugar 147 ubicándonos entre naciones peligrosas como Siria y Afganistán.

“Afganistán padece la insurrección talibana y del grupo Estado Islámico, lo que ha provocado que provincias enteras se transformen en ‘agujeros negros de la información’. Únicamente la voluntad del gobierno de proporcionar herramientas de protección a los periodistas permite que el país detenga su caída en la Clasificación”, reporta Periodistas Sin Fronteras.

En tanto en nuestro país los estados más peligrosos son Veracruz, Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, en donde investigar hechos relacionados con el narcotráfico casi es sentencia de muerte para los periodistas.

Hay una anécdota que tengo muy presente dentro de mi etapa profesional, yo soñaba con ser corresponsal de guerra, lo triste es que no tuve que viajar a otro país para saber lo que era, la guerra contra el narcotráfico me ha permitido tener de cerca esa experiencia que solo se vive en países en conflicto.

La cadena de impunidad que se vive en el país ha llevado a que los casos en que periodistas han sido asesinados no paren, pues de los responsables de estos homicidios poco se sabe pues es más probable que terminen igual antes de que la justicia los alcance.

Podrán asesinar a un periodista pretendiendo acallar la realidad que vive nuestro país, pero con ello lo único que hacen es enardecer aún más a la sociedad ávida de información, acabar con la vida de un periodista no asesina al periodismo.

miguel.puertolas@milenio.com