En frecuencia

La antidemocracia en los partidos

Los partidos políticos hablan de cambio, cada día se escucha más en los discursos de quienes buscan un cargo de elección popular la decepción que sienten los ciudadanos respecto a los partidos y los políticos que buscan un cargo de elección popular, pero poco vemos que estén haciendo algo para cambiar, ¿por qué? Por la comodidad que el sistema representa para cada uno de ellos.

Hablan de democracia, pero hoy los candidatos a puestos de elección popular han sido impuestos por las cúpulas partidistas, en realidad no hay un ejercicio democrático al interior de los partidos políticos en ninguna de las candidaturas que obedecen más a decisiones cupulares y en las que no participan ninguno de los miembros de estos partidos, que se han convertido solamente en porristas de quienes son postulados.

Cómo es que se atreven a hablar de reconocer el hartazgo de la ciudadanía respecto a su actuar, cuando lo único que están haciendo es mantener viejas prácticas que en nada abonan a la democracia y en la que no respetan ni siquiera a los militantes de sus partidos.

Por más que lo nieguen, parece ser que la cultura del dedazo llegó para quedarse, en la memoria quedan las duras críticas que los partidos de oposición hacían al PRI, por ejemplo en la designación de su candidato a la Presidencia, la tradición del "tapado" y el ungimiento del heredero en el trono por parte del presidente en turno. Luego estando fuera de Los Pinos un presidente del partido se apodera de este para llegar a la candidatura presidencial.

Ninguno de los aspirantes a la Presidencia hoy han sido producto de un proceso de elección interno en el que se haya tomado en cuenta siquiera la opinión de los militantes, y eso ya dice mucho, vaya las precampañas son una verdadera pantomima, pues no tiene razón de ser, ¿a quién quieren convencer si son ellos los únicos aspirantes? Lo único que termina sucediendo es que convierten este tiempo en una campaña en forma adelantada a su favor y entonces en realidad terminan en promoción casi medio año.

Y en el caso de Guanajuato parece ser que todos van por el mismo camino, por lo menos ayer se cristalizó la llegada de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo como aspirante único a la candidatura al gobierno de Guanajuato.

Es claro que hubo un mensaje directo al resto de los aspirantes que el Comité Ejecutivo Nacional de su partido había tomado una decisión y tenía que respetarse, así de nuevo es al interior de los partidos en donde se toma la decisión respecto a quienes deberán contender en el cargo.

En el PRI las cosas no serán muy diferentes, tanteándole el agua a los camotes, como dice el dicho, dejaron que el PAN lanzara su convocatoria y registrara a su precandidato único, ahora buscan alguien que haga un papel con decoro y dé la pelea a un aspirante que se encuentra cobijado por la enorme popularidad de su partido. Al final ningún militante de la base priista tendrá poder de decisión sobre quién será su candidato, para eso será la cúpula quien decida.

Morena pretende presentar a Antares Vázquez Alatorre como candidata al gobierno del estado, quien es su dirigente estatal, al igual que en los casos anteriores será una designación hecha y derecha desde el centro del país, adiós a la democracia y poco importa lo que opinen los militantes.

Entonces, ¿qué tan honesto es ese reconocimiento a la decepción de los ciudadanos respecto a los partidos? Me parece que no mucho.

miguel.puertolas@milenio.com