En frecuencia

Acciones contra robo de combustible

Hay una inquietud importante en lo que viene sucediendo en torno al tema del robo de combustible en el país. Que no se sorprenda que pronto haya acciones, principalmente, ante la necesidad de combatir este delito derivadas de la reunión que sostuvieron esta semana los gobernadores de Guanajuato, Puebla, Tamaulipas y Veracruz junto con autoridades federales en la residencia oficial de Los Pinos.

Algunas de las acciones no solo se concentrarán en reforzar la vigilancia de los ductos de Petróleos Mexicanos sino además una profusa revisión de la complicidad que se sospecha tienen trabajadores de la paraestatal con delincuentes para proveerles del combustible, pues las fuerzas de seguridad han detenido pipas repletas de combustible de tan buena calidad que resulta casi imposible que se hayan sustraído de una toma clandestina.

La revisión incluirá a petición de los presentes auditorías al interior de las refinerías, pues las válvulas utilizadas para extraer el combustible con la presión necesaria no se consiguen a la vuelta de la esquina y su costo es de varios millones de pesos, por lo que solo podían ser proporcionadas por personal de Pemex a los mismos delincuentes.

Delincuentes que, obviamente, no tienen los conocimientos técnicos necesarios para su instalación por lo que deberían contratar a personal especializado que les permita colocar las válvulas de manera que la extracción del combustible sea eficiente y les permita extraer lo necesario para su posterior comercialización.

No olvidemos que en la Refinería Ingeniero Antonio M. Amor, la Procuraduría General de la República integra un expediente luego de la explosión que costó la vida de ocho personas hace tres meses, pues hay indicios de que fue provocada por la extracción ilegal de combustible desde el interior de RIAMA.

Habrá también una revisión de los huecos que tiene la seguridad interna de Pemex, así como de los puntos de vigilancia con que cuenta a lo largo de los ductos por donde se suministra hidrocarburo a distintas partes del país. Incluso un alto mando de seguridad federal me comenta que hay ductos de la paraestatal que no son monitoreados, por lo que son blanco fácil de la delincuencia.

Las acciones se emprenderán en breve y obviamente habrá una reacción de los grupos delincuenciales la cual se ha calculado pues el negocio del robo de combustible representa a lo menos 31 mil millones de pesos. Pero es importante mencionar que no solo debe haber un combate frontal en las calles sino que se debe de modificar la ley para que al igual que con el tema de las armas largas no se permita que quienes se dedican a este delito enfrenten el proceso en libertad lo que permite un engranaje aceitado para el crimen organizado.

De manera adicional es importante que se ataquen las bases sociales que se han formado en torno a los grupos delincuenciales asentados en las zonas donde se roba el combustible, pues quienes menos la deben son las personas que carentes de oportunidades son aprovechadas por los delincuentes para salvaguardar su actividad.

miguel.puertolas@milenio.com