En frecuencia

Tiro de gracia al sistema 

No se deje engañar, que no nos vengan con el cuento de que el incremento a los combustibles es obra y gracia de un solo partido político, pues la Ley de Ingresos del 2017 en la que se incluye el tiro de gracia a la economía de los mexicanos fue aprobada no solo por el PRI.

Sólo 43 de 500 diputados votaron en contra de la Ley de Ingresos, claro que eso no los exime de las tropelías en las que incurren sus partidos políticos y las prácticas cuestionables en las que se han visto inmiscuidos. 35 diputados de Morena y 8 del PRD fueron los únicos que votaron en contra de la legislación que dicta de dónde vendrán los recursos para el gobierno federal.

Pero algo nos queda claro, independientemente del partido en el poder, la medida a tomar habría sido la misma, pues no se quiere tener un sistema en el que los que más tienen sean los que más paguen y terminamos la mayoría como siempre pagando los platos rotos de una recaudación fallida, en la que los “cerebros” se van por la vía más fácil fastidiando a los cautivos.

Por más explicaciones que nos den, así sean con manzanas, no existe razón alguna para achacar a la liberación de los precios de los combustibles este aumento desmesurado, el más caro de la historia. El petróleo está en su precio más bajo y poco más de 4 de cada 10 pesos que nos cuesta el combustible son impuestos.

Es decir si no existiera tras el incremento a los combustibles un afán recaudatorio; se liberan los precios, el mercado los fija, el petróleo es más barato, bajan el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios y entonces el costo de llenar el tanque de combustible ahora sí sería más barato.

Pero la ineficiencia o mejor dicho la dejadez de no contar con un sistema recaudatorio eficiente, en el que no se sobre explotara a la mayoría de los mexicanos, es lo que ha llevado al gobierno a echar mano del recurso más fácil, uno que no fuera tan obvio como el IVA, pero que fuera igual de necesario que comprar alimentos o ropa.

Agregue a ello el enardecimiento que produce el hecho de que estos recursos que capta el gobierno a través de estos esquemas, desafortunadamente terminan en un barril sin fondo con el que se mantiene una burocracia ineficiente y corrupta, a la que no se le piden cuentas y si se hace terminan hasta pidiéndole disculpas. 

Esa fórmula de voracidad, más corrupción, mas incrementos, para que sean pagados por la mayoría, va a terminar por darle un tiro de gracia al sistema. Ojo no se crea que solo el PRI es el responsable de la debacle, es cuestión de seguir la huella a gobiernos emanados de otros partidos y veremos tristemente que todos, sin excepción, operan igual, pues quienes se ostentan como la opción que México requiere han demostrado su incapacidad y que son igual de corruptos que los que hoy están en el poder.

@miguelpuertolas