En frecuencia

Simulación y una salida decorosa

Piensa mal y acertarás: puede usted llamarme desconfiado pero huele muy mal el anuncio hecho por parte del grupo político que encabeza Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara, en el que adelantan que no apoyarán una nueva candidatura del titular de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ), Alonso Godoy Pelayo.

Y es que todo huele a una negociación previa para dar una salida “decorosa” a quien por años se ha dedicado a “hacer como que se hace”, pues si bien uno de sus argumentos en defensa del trabajo hecho por la ASEJ es que ha hecho observaciones por 7 mil mdp, hoy no se sabe ni del resarcimiento de alguna cantidad al erario o de algún procedimiento sancionador en contra de los señalados.

Políticos de todos los partidos que han ocupado cargos en la administración pública le deben a Alonso Godoy que el estado de cosas no se haya movido, que sus  cuentas públicas salgan limpias y que hayan podido mantener una carrera política que hoy les da para vivir de eso y más.

La única forma en la que todos los que han participado en el ejercicio público del poder alejen la sombra de la corrupción, es destapando la cloaca en la que se ha convertido el flamante edificio de la auditoría y, sin iniciar una cacería de brujas, se proceda conforme a derecho y quienes tienen deudas con la sociedad las paguen, regresando los recursos o con la sanción que corresponda.

Pero parece que esto no va a suceder, el panorama es poco alentador, y no me queda la menor duda de que habrá borrón y cuenta nueva, con el costo que implica al erario la serie de denuncias que se han hecho por mal manejo de la hacienda pública y que no han visto justicia.

Una eventual postulación de Alonso Godoy significaba un gran riesgo para los actores políticos en turno que buscan mantener su proyecto a futuro. Alguna vez un procurador estatal me dijo una frase que era máxima para quienes se enfrentaban a la difícil tarea de investigar: “más vive el que menos sabe” y es obvio que el actual auditor sabe demasiado.

Ahora bien, Alonso asegura que no pretendía postularse, aunque a todas luces mantenía la esperanza de que le dejaran continuar, no obstante sería desilusionante que quienes hoy aseguran que no le apoyarán se queden con los brazos cruzados y ni siquiera hicieran una investigación seria sobre el manejo de la Auditoría.

 Peor aún, si se confirma que en realidad lo que quería Godoy era seguir el camino de la jubilación que le garantizaría un ingreso suficiente para vivir bien y lejos de los reflectores. El problema real no es Godoy, hay que poner lupa sobre quienes están detrás del auditor y muchos de ellos son los que hoy le dan la espalda.

Twitter: @miguelpuertolas