En frecuencia

Misión ¿Cumplida?

Aunque no deja de ser un logro que debe reconocerse, la captura de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, no deja de ser solo la punta del iceberg del enorme trabajo que debe de hacerse para combatir la delincuencia.

Y es que si se tratara sólo de meter delincuentes a la cárcel, estamos seguros que los índices de criminalidad habrían bajado pero no es así. Lo que es cierto es que esta captura, de alguna manera le devuelve a la Administración del presidente Enrique Peña Nieto, el respiro que necesitaba en medio de uno de los períodos más bajos de aprobación desde que inició su sexenio.

Pero lo que no debe perderse de vista, son las acciones que emprenda el gobierno mexicano para desarticular las redes financieras y de corrupción, que permiten a los cárteles de la droga como el que encabeza El Chapo, mismas que le permitieron corromper al lado más férreo del sistema penitenciario como son los penales de máxima seguridad.

Sin dinero los grupos delictivos no tendrían la posibilidad de financiar sus actividades, comprar armas, invertir en negocios en los que lavan sus ganancias provenientes de acciones delictivas, y lo que es peor, con dinero, tienen la capacidad de corromper a quien se les dé la gana para lograr sus objetivos.

Más allá de la captura de este importante capo de la droga, lo que se requiere es cerrar la llave de los recursos económicos a los grupos delictivos que operan en el país, de otro modo mientras no se destruyan sus redes financieras el monstruo seguirá vivo.

Según la PGR tras su detención anterior en Mazatlán, a El Chapo solo le habían asegurado cuatro armas, siete cargadores, una granada, 143 municiones y cartuchos, tres joyas y cuatro "objetos". Es obvio que uno de los hombres más ricos del mundo según Forbes no cuenta sólo con esas propiedades. Esta información fue proporcionada en respuesta a la solicitud de información pública gubernamental con número de folio 0001700286715.

"Misión cumplida: lo tenemos". Así inició el mensaje en redes sociales con el que el Presidente Peña daba a conocer a la nación, la captura en tiempo récord de uno de los delincuentes más buscados del mundo, diríamos que a la misión de acabar con los grupos delincuenciales del país está aún muy lejos. La pregunta es: ¿Por qué si se tienen herramientas como la extinción de dominio no se usan? Es hora de tomar realmente el toro por los cuernos si en verdad se quiere mostrar un verdadero interés de menoscabar el poder de los delincuentes, poder que más que las armas, el dinero les da.