La alta diplomacia alemana también se acerca a Cuba

El centro de La Habana Vieja, la deteriorada joya de la arquitectura colonial cubana, se convirtió ayer en el primer escenario para que el jefe de la diplomacia alemana empezara una nueva misión en terreno hasta ahora desconocido.

Frank-Walter Steinmeier es el primer ministro de la Alemania reunificada que visita la isla socialista en el Caribe. El político socialdemócrata germano llega a un país en pleno proceso de cambios, que el próximo lunes reanudará sus relaciones con Estados Unidos, tras más de medio siglo de rivalidad ideológica.

“Queremos ayudar a abrir más la puerta entre Cuba y el mundo”, explicó Steinmeier en Berlín, al exponer los motivos de su viaje.

Cuba y EU darán este lunes un histórico paso retomando sus relaciones diplomáticas rotas en 1961. Será el inicio de una nueva era, aunque sea solo para dejar paso a una “etapa larga y compleja” en la turbulenta historia entre ambos países, como recordó Raúl Castro el miércoles durante un discurso ante el Parlamento.

Alemania, que había sido en los últimos años más cauta en el acercamiento a la isla, dará con la visita también un impulso a las negociaciones sobre un acuerdo de diálogo político que inició la Unión Europea con Cuba hace un año. E impulsado por el reciente éxito del acuerdo nuclear con Irán tras años de arduas negociaciones, Steinmeier busca llevar la vieja diplomacia alemana del diálogo y de los “cambios a través del acercamiento” al Caribe.

Queremos ver “qué cosas son posibles entre nosotros”, dijo Steinmeier ayer en La Habana Vieja sobre las expectativas de su viaje. Se trata de poner fin a “los tiempos del silencio y distanciamiento”, abundó, aunque aclaró: “seguiremos teniendo diferentes opiniones sobre el significado de los derechos humanos y sobre los contenidos de la democracia”.

El gobierno de Berlín ya había iniciado una vez un intento similar de acercamiento a Cuba. Hace 14 años viajó la entonces ministra de Desarrollo y Cooperación Económica, Heidemarie Wieczorek-Zeul, y el titular de Economía, Werner Müller. Ambos se reunieron durante horas con Fidel Castro, entonces aún en el poder. Y volvieron a Berlín incluso con algunos habanos de regalo para el canciller Gerhard Schröder. Pero el acercamiento se vio frustrado cuando las relaciones se congelaron, luego de que el gobierno cubano arrestara en 2003 a 75 opositores en la llamada primavera negra. Los contactos bilaterales se empezaron a destensar luego de que Raúl Castro asumiera formalmente el poder en 2008.