Bambi vs. Godzilla

"El planeta de los simios": la franquicia pensante

Si hay una franquicia excelente que nadie veía venir o dimensionó correctamente, esa franquicia es El planeta de los simios.

El paso del tiempo y los avances tecnológicos avejentaron a un extremo kitsch los valores de producción de las cuatro cintas de la saga original (realizadas entre 1968 y 1973), devaluándola estéticamente. Lo que no hicieron fue volverla caduca. Con el auge de la ciencia ficción y los alcances de los efectos visuales de hoy, sus realizadores están demostrando que éste es el mejor momento para agitar de nuevo su temática y mensaje.

Quienes pusieron atención al retorno de este clásico sci-fi en el 2011 (hay que admitir que no fue la más popular) recordarán que Rise of Planet of the Apes prefiguró la rebelión de los simios en una cinta que, en vez de mostrar los comienzos de la debacle con despliegue de acción, violencia y destrucción, la planteó a través de un argumento sutil y tensionante que apuntaba a un clímax de exterminio humano que no vimos en pantalla. Fue sólo dentro de la secuencia de créditos finales de Rise of Planet of the Apes que el espectador más o menos entendió que los simios tomarían control del planeta, luego de que la civilización humana padeciera enfermedad y caos político.

Esa decisión de brincarse el pasaje masivo de la pandemia, el choque entre humano y chimpancé, nos indica la clase de entretenimiento que tienen en mente los responsables de este proyecto. La violencia, las explosiones y las armas tienen cabida para dar complejidad, no adrenalina.

El planeta de los simios: Confrontación retoma la caída del homo sapiens después de que una pandemia llamada la fiebre del simio acabó con la mayor parte de la población. Quedan pocos inmunes al virus y se han refugiado en San Francisco. Los simios, por su parte, han adquirido conciencia moral y social. Gracias al liderazgo de César, el chimpancé científicamente alterado que comenzó la rebelión de su especie, humanos y simios llegan a una tregua frágil que irá rompiéndose conforme la naturaleza de ambas especies se manifiesta inevitablemente.

En comparación con la mayoría de las precuelas, que son inconsistentes y se sienten como pretextos de los estudios para asegurar su permanencia comercial, el origen de esta historia es congruente, interesante y comprometido a fondo con su premisa original.

Ya es hora de darle mérito a su realizador Matt Reeves; director solvente con visión y estilo que hasta hoy ha estado en la banca o desaprovechado en proyectos de mediano calibre. Su último trabajo fue hace cuatro años, con el remake de Let the Right One In.

Reeves se involucra en esta franquicia justo en su etapa más complicada: el episodio en el que los simios tienen mayor presencia, diálogos e incidencia en la trama. Lograr que sean expresivos y transmitan conductas humanas es, en parte, labor de la técnica “performance capture” y, en parte, labor de un reparto de actores en el que Andy Serkis, experto en dar vida a personajes digitalmente animados, recibe un verdadero rol protagónico sin tener que robar cámara. El bando de los humanos tiene igualmente a su líder portentoso: Gary Oldman.

Superado el reto de mantener el factor humano por encima de tanta tecnología de por medio, Reeves reitera el control total de su película al colocarnos justo donde él quiere: en medio del conflicto entre humanos y simios, haciéndonos pensar que no hay un bando evidentemente antagónico. Como resultado de este balance moral al narrar, la violencia que veremos aumentar en el tercer acto no es recurso gratuito para describir el fin del mundo. Tiene un efecto reflexivo en el espectador, lo cual es rarísimo (tal vez inédito) en una cinta de verano. Inspirada y leal a la saga original e inteligente en el uso de la acción, El planeta de los simios: Confrontación viene a rematar un verano de estrenos memorables.

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Dulcería


La estratósfera de Disney

Marianne Hannoun es una diseñadora gráfica que pasó los últimos tres años recortando digitalmente las estrellas que aparecen en cada película de Disney y Pixar. Su meta es realizar un collage que, en formato físico, tiene cuatro metros de longitud y se titula The Disney Universe. Esta odisea de diseño puede seguirse a través de su tumblr I’m Wishing, I’m Wishing.


Link: http://imwishingimwishing.tumblr.com/view


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Cuadro por cuadro


Esta semana escribí bajo la influencia de...


Este cortometraje censurado y perdido de Woody Allen. Una sátira a la administración de Richard Nixon: http://bit.ly/1yIWFpr


Este catálogo artísticamente ilustrado sobre los virus más famosos en la historia de la computación: http://computerviruscatalog.com/


El título cursi en español que la enigmática cinta sci fi Upstream Color tendrá para su estreno en México: Los colores del destino.


Emoji among us: un comercial disfrazado de documental hecho por la compañía Dissolve para promocionar su servicio de imágenes digitales en video libres de regalías para uso de realizadores: http://bit.ly/1yAzqOa


La idea de Carlos Slim para reducir el desempleo: semanas laborales de tres días: http://bit.ly/UihiJK


El trailer de God Help the Girl. Musical dirigido por Stuart Murdoch, líder de la banda escocesa Belle and Sebastian: http://bit.ly/UewV4S


El Kitsuné Tabloid by Phoenix: http://spoti.fi/1rrIK6f


El disco debut de Jungle: http://spoti.fi/1mfbIyo


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