Bambi vs. Godzilla

¿Qué pasa cuando las Mentes Maestras del humor se juntan?

Luego de dejar su huella permanentemente en la cultura cinéfila con Napoleon Dynamite, el director Jared Hess continuó haciendo películas basadas en antihéroes a los que les corre en las venas una comedia seca y anticlimática, situados en un mundo tedioso y retro de pared a pared.

Aunque se esmeró por trabajar esa misma fórmula sin ser repetitivo, Hess no consiguió que su cine se mantuviera ni relevante en el mainstream, ni a flote en algún culto underground.

Su más reciente película, Mentes Maestras, no suma ni resta a su filmografía.

David Ghantt (Zack Gallifanakis) es un hombre ordinario que sueña con una vida de aventura. Diariamente conduce un camión de valores que transporta dinero de un banco. Fastidiado de la monotonía de su empleo y de sus planes de boda con su prometida, David recibe la oportunidad de escape que estaba esperando cuando Kelly Campbell (Kristin Wiig), su compañera de trabajo (de la que está enamorado), lo involucra en el plan para robar dinero de la empresa para la que trabajan. Por amor a Kelly, David será utilizado al grado de quedar como el único responsable del robo en uno de los casos más absurdos y verídicos.

La anécdota de la que Hess parte para entregarnos su quinta película es engañosa. En parte, se trata de uno de los robos más grandes en la historia de la unión americana: 17 millones de dólares. Fuera de este dato histórico, se trata de un montón de gringos con pinta de votantes de Donald Trump quienes, más allá de su ropa y cortes de cabello reprobables, no tienen algo que los haga personajes de película. La magnitud del robo, el amateurismo con que se hizo y la ignorancia de los delincuentes son en efecto ingredientes para una premisa. Lo que no tiene efecto alguno es cómo se desarrollan en la trama.

Hess nunca ha sido conocido por imprimir emotividad o acción a sus escenas; nos queda claro que le gusta encontrar humor y asombro en el aburrimiento del suburbio del suburbio del suburbio, pero es justo esa mística de sus protagonistas nada especiales la que se pierde, y lo que debería ser una comedia sobre lo aburrido que es vivir se convierte en una película simplemente aburrida.

La razón de este cortocircuito entre premisa y el efecto cómico puede ser la selección de un reparto lleno de estrellas de la comedia. Kristen Wiig, Zack Galifianakis, Owen Wilson, Jason Sudeikis, Leslie Jones y Kate McKinnon juntos en un mismo elenco son sin duda el sueño de muchos realizadores. Dirigidos por Hess, son fuerzas cómicas que sobrepasan el tono y la intención del director, que es contar una historia sobre estereotipos rurales . Esta mayoría de alumnos y egresados de Saturday Night Live vienen a imponer su sello más que a explorar o intentar otra escuela de humor. Hacen sus muecas, sus voces ensayadas, sus caracterizaciones grotescas que, sí, en cualquier otra ocasión son encantadoras. Aquí no funcionan.

Había más carisma y virtud en los elencos desconocidos o primerizos que Hess sabe escoger tan bien. El hombre que nos invitó alguna vez a votar por Pedro ahora está perdiendo mi voto.

@amaxnopoder