Bambi vs. Godzilla

"Las oscuras primaveras", de Ernesto Contreras

El erotismo no cuenta con ejemplos recientes y logrados en el cine mexicano. Es un bien escaso, una memoria lejana, una película con Isela Vega sentenciada a pasar a medianoche en canales de cable básico.

Después de décadas de no respirar en la pantalla grande, el director Ernesto Contreras lo retoma y de un modo que sólo se me antoja describir con los mismos adjetivos que emplearía una actriz de telenovela al justificar su portada en Playboy: artística y muy cuidada.

Con desinhibidas y bien registradas escenas de sensualidad y sexo, Contreras retoma algo de lo que se hacía en otras épocas del cine nacional sin necesariamente continuar esa tradición o adentrarse en el género del cine erótico.

Las oscuras primaveras, su tercer largometraje, se basa en un triángulo amoroso, tiene las consecuencias de esa geometría pasional sin ser la película sexy sobre un hombre y dos mujeres que su póster podría sugerirnos. Psicológicamente, sus personajes viven fuera de la comodidad del cine erótico. Están consternados, buscan escapar.

Igor (José María Yazpik) es el encargado de mantenimiento de un edificio en el que también Pina (Irene Azuela) trabaja sirviendo café a oficinistas. Ambos se gustan, se encuentran a escondidas dentro de las horas hábiles para saciar su atracción física. Después de varios encuentros breves y no consumados, Igor y Pina consideran verse fuera del turno laboral, en un hotel. Cada uno tiene impedimentos a solucionar. Igor está casado y Pina tiene un hijo pequeño al que no puede dejar solo. La idea de estar juntos es improbable, aunque lo suficientemente poderosa para quedarse en sus mentes y alterar la vida familiar en la que se sienten atrapados.

Si bien el deseo sexual es su motor, Las oscuras primaveras se organiza y expone diferente a los dramas de infidelidad convencionales. Es la idea de la infidelidad la que transforma a los personajes y su realidad hogareña.

El verdadero tabú al que Ernesto Contreras nos confronta no es la sexualidad frontal de sus escenas. Es la idea de ser infeliz sin motivos tangibles o válidos para la sociedad y decidir cambiar nuestra vida a costa de lo que sea. Igor deja de amar a su esposa sin tener con ella una incompatibilidad declarada. En algún momento sabremos que no pueden tener hijos, pero esa no es la raíz de su insatisfacción. Pina, por su parte, es una madre soltera perfectamente normal. Sin obstáculos o dramas. Entre ella y su hijo Lorenzo hay una falta de comunicación básica. Esto tampoco es el verdadero problema. El conflicto en ellos es interior. Para efectos de contar una historia al espectador puede resultar simple o aburrido que bajo los techos de Pina e Igor la trama no esté cargada de situaciones y diálogos que expliquen qué sucede. Intencionalmente, hablan más las atmósferas, las locaciones y la estupenda banda sonora de Emmanuel del Real. Desde En el hoyo, de Juan Carlos Rulfo, no había un trabajo musical tan memorable y fundamental para la película.

De los tres protagonistas, no es sorpresa que Irene Azuela sobresalga. Sus desnudos solitarios, los que no ocurren en sus escenas con Yazpik, sino a puerta cerrada en su habitación, son un performance aparte. Cecilia Suárez es bastante sólida como la esposa de Igor. Esposa dulce, entregada, humilde, que plancha ajeno. Quien dude del nivel de su transformación, intente dirigirle la palabra en una alfombra roja y verá de lo que hablo.

La actuación que queda para la posteridad es la de José María Yazpik, inmerso en el mejor trabajo de su carrera. Sin quitarle el mérito a él, Igor es un papel perfectamente calibrado por Ernesto Contreras: su corte de pelo, sus suéteres de casado, sus pocos diálogos. Bajo la dirección correcta, Yazpik da sentido y dimensión a este drama.

Las oscuras primaveras nos causará más ganas de psicoanalizar a sus personajes que placer al verlos desvestirse. En todo caso, es una demostración de cualidades rara vez vistas en el cine mexicano, como el control total del director sobre su película. O nunca vistas, como José María Yazpik actuando convincentemente.


***

Cuadro por cuadro

 

Esta semana escribí bajo la influencia de...


David Bowie is el documental sobre la exhibición retrospectiva de Bowie creada por el Victoria & Albert Museum: http://youtu.be/TtmTahfysFQ

Esta lista prematura de las mejores películas en lo que va de la década: http://vimeo.com/116202003.

Alimentar mi recién adquirida fobia a viajar en avión con noticias como ésta: http://dailym.ai/1B87L93.

Rum Martinez, una bebida preparada ceremoniosamente por este bartender japonés: http://youtu.be/BxRzzm-mjCE.

Las ilustraciones de Guillaume Cornet. Parece el arquitecto “¿Dónde está Wally?”: http://instagram.com/guillaumecornet/.

“Baby bye bye” de Kitty, Daisy and Lewis: http://youtu.be/SqjUV3QGnMA.

Este comercial del Super Bowl: http://youtu.be/rTJT3fVv1vU.

“Babies going through tunnels in cars”. Directo a mis youtubes favoritos de la historia: http://youtu.be/Uct6YpaQY-c.

Este top 10 de películas en las que el mal triunfa sobre el bien: http://bit.ly/1CMI27X.


***


Dulcería

 

De cuando la NASA consideró implementar el traje de Buzz Lightyear

Estas son fotos del prototipo de traje espacial Z-1 que la NASA fabricó y probó hace tres años. El parecido con la indumentaria de Buzz Lightyear en Toy Story puede ser coincidencia o inspiración.

 


twitter.com/amaxnopoder