Bambi vs. Godzilla

2013: ¿El mejor año en la historia del cine mexicano?

Películas mexicanas laureadas en Cannes, películas mexicanas que batieron récords de taquilla consecutivamente, una producción norteamericana hecha por un mexicano que rompe marcas y esquemas, una ola de comedias con nuevo enfoque temático, un comediante de televisión que sufre porque no le dan el trato de cineasta legítimo, un mexicano que no merece estar en los Oscar, un mexicano que sí merece estar en los Oscar. La opinión pública nunca había tenido tanta devoción por el acontecer cinematográfico nacional. La conversación es intensa. Críticos y cinéfilos exclaman: ¡Abajo Derbez!, ¡Arriba Cuarón!, ¡Abajo Cuarón!, ¡Arriba Derbez! ¿Lo nominarán al Oscar?

Encima de este fenómeno no veo quién sugiera que el 2013 será el mejor año en la historia de nuestra industria. Es probable que los medios de comunicación estén esperando a la temporada decembrina, perezosa en noticias, para hacer esta valoración.

Después de ver Gravedad, de Alfonso Cuarón (cuya reseña publico la próxima semana) el comentario que me urge hacer es: ¿estamos frente a un puñado de mexicanos con la mejor de las suertes o tenemos suficientes y enormes razones para celebrar el 2013 y cruzar los dedos por el inicio de una tradición artística y comercial en el 2014?

Los récords históricos de estrenos como Nosotros los Nobles y No se aceptan devoluciones son fiesta nacional para el espectador, razón para descorchar una botella para quien las produjo y oro curricular para quienes las actuaron.

Son también una noticia muy distante para los realizadores mexicanos que este año vivieron una realidad opuesta, viéndose afectados por la programación mínima que sus cintas recibieron por parte de las compañías exhibidoras, los cines. Cintas proyectadas en circuitos adversos para el cine de arte o documental, que compartieron sala y la mitad de sus horarios con un estreno norteamericano y se esfumaron de cartelera justo una semana después de haberse estrenado. Sin embargo, el éxito económico de unos cuantos puede ser, a futuro e indirectamente, una mejor plataforma para ese cine mexicano sin motivos para celebrar el 2013. El cine mexicano invisible. El dinero del “cine comercial” permitiría (atención a mi conjugación, permitiría) a productores y estudios financiar otros cines, reclutar autores para dirigir encomiendas populares, borrar los prejuicios que se tienen contra el cine mexicano y, finalmente, ir acortando poco a poco la fila de directores (consagrados y debutantes; Ripsteins y Juanes Pérez) que esperan un apoyo privado o gubernamental para emprender o terminar sus películas.

Aunado a su buena racha taquillera, los mexicanos no sólo continuaron haciendo películas de excelencia, reconocidas en el extranjero. Cambiaron reglas y empujaron los límites. Gravedad, de Alfonso Cuarón, ha vaciado de elogios al noventa y nueve por ciento de críticos, cinéfilos y directores del mundo. El uno por ciento restante tiene argumentos válidos para no amarla. Pero, dejando a un lado discrepancias, Gravedad consiguió para el talento mexicano una relevancia jamás vista en la cultura fílmica global.

En este mismo apartado, Heli y La jaula de oro refrendaron la constancia de autores mexicanos aplaudidos en Europa, al obtener premios en el festival de Cannes; sin mencionar que para los estándares del cine de festivales, Heli logró una cifra sobresaliente en taquilla.

Luego está esto: cinco producciones mexicanas en un solo año consideradas, desde diferentes ópticas, casos de éxito. Heli, de Amat Escalante; Nosotros los Nobles, de Gary Alazraki (que incluso prepara secuela); No sé si cortarme las venas o dejármelas largas, de Manolo Caro; No se aceptan devoluciones, de Eugenio Derbez y Tercera llamada, de Francisco Franco. Parece el punto de partida hacia una tradición. Ojalá que así sea.

Si éste no es todavía el mejor año en la historia del cine mexicano, que venga el verdadero.

***

CUADRO POR CUADRO

Esta semana escribí bajo la influencia de...

Esta fotografía de Don Lloyd, el actor infantil de The Shinning, de Stanley Kubrick, como adulto: http://nydn.us/17i3Jt2.

Las oficinas de los ganadores del Premio Nobel: http://bit.ly/12HzS0X.

El nuevo disco de Anna Calvi: One Breath: http://bit.ly/1ce6wsi.

Libros Tontos: una librería online especialidad en cómics y novela gráfica: www.librostontos.com.

Los pósters para cada personaje de Nymphomaniac, de Lars von Trier. Cada actor aparece congelado en el gesto de un clímax sexual. Mis favoritos: Uma Thurman y Christian Slater. Nymphomaniac se estrena el próximo año en el marco del festival de Cannes: http://www.nymphomaniacthemovie.com/.

El trailer de Thom à la ferme, dirigida por el joven prodigio del cien canadiense, Xavier Dolan. Creo que todos podemos estar de acuerdo en que, cuando menos sus trailers, son magníficos: http://bit.ly/16EhLcQ.

Esta animación sobre cuando David Lynch y George Lucas se conocieron: http://vimeo.com/52553756.

El nuevo trailer de American Hustle, de David O. Russell. Jennifer Lawrence y Amy Adams prometen robarse la película: http://bit.ly/16XmdWg.

***

DULCERÍA

Primer vistazo a Avatar Land en el Animal Kingdom de Disneyworld

Durante la primera Expo D23 celebrada en Japón, James Cameron presentó los avances de lo que será el parque temático de Avatar en Orlando, Florida. La fecha de apertura de esta recreación de Pandora se prevé para el 2017.

Link: http://www.slashfilm.com/first-look-avatar-land-at-disneyworlds-animal-kingdom/.

twitter.com/macsimiliano