Bambi vs. Godzilla

"El mayordomo de la Casa Blanca"

No soy el único que fue a ver El mayordomo de la Casa Blanca pensando en que vería una súper producción con lujoso reparto y emotivos recordatorios históricos. Todo lo contrario. Quienes caigan en esta trampa tendrán la suerte de ver una película diferente. No sólo diferente a nuestras expectativas. Diferente a lo que representa el cine de Hollywood hoy en día.

Filmar el mundo a través de la mirada de los trabajadores domésticos es una idea que no parece desgastarse cinematográficamente. La vemos no tan a menudo y, pese a que se nos presenta con la misma fórmula en la que prestigiosos o célebres actores personifican a la servidumbre dentro de cierto círculo de riqueza y poder, este subgénero aún tiene mucho que ofrecer.

Lo que hace el director Lee Daniels con esta temática en su tercera película es valiente, es nuevo.

El mayordomo de la Casa Blanca se inspira en un hombre real cuya historia de vida fue libremente ficcionalizada para la pantalla grande. Cecil Gaines (Forest Whitaker) es un afroamericano que escapó de su destino como esclavo en una plantación de algodón y se convirtió en el mayordomo de la casa de gobierno de los Estados Unidos, sirviendo durante las administraciones de ocho presidentes. Desde Dwight D. Eisenhower hasta Ronald Reagan.

La mansión presidencial, ocho mandatarios, ocho primeras damas, su staff de servidumbre y ocho periodos de sucesos históricos. El material era tentador para rendir una producción de época muy detallista, enfocada a enaltecer la clase política de los Estados Unidos. Si bien esta película recorre treinta y cuatro años de historia sociopolítica, no se trata de eso. Y esa es la mejor parte.

El guión, coescrito por Lee Daniels y Danny Strong, se asoma varias veces a la oficina oval de la Casa Blanca, dando vistazos al carácter de los gobernantes a los que atendió Cecil. Su verdadero enfoque es el hogar del mayordomo: la relación con su esposa Gloria (Oprah Winfrey), quien al principio es la más feliz con el nuevo trabajo de su marido; luego verá que es una misión demandante que pondrá en conflicto a su familia. La relación que define la película es la de Cecil con su hijo mayor Louis.

El padre es el empleado peor pagado de la Casa Blanca; el hijo, un activista de derechos civiles de la comunidad afroamericana. Mutuamente, padre e hijo reprueban sus vocaciones. La grandeza de este relato está en la psicología de ese lazo familiar y su maduración. En cómo dos generaciones de afroamericanos (la del sumiso trabajador y la del consciente de sus derechos civiles) chocan y se comprenden.

Algo muy interesante ocurre con el elenco. Actores como Robin Williams, Alan Rickman, Liev Schreiber y John Cusack son llamados a interpretar la estirpe presidencial. Destacan, aportan, pero no juegan en la trama. Es extraño ver cómo actores de este nivel no influyen en el proyecto en el que figuran. Esto se debe a que, fiel a su causa afroamericana y espíritu independiente, Lee Daniels evita que sean los blancos, valiéndose de su supremacía, quienes aboguen por los negros. Mejor que mejor, al retratar a su propia raza, el director de Precious no es compasivo o condescendiente. Nos muestra vicios y virtudes en secuencias de brutal honestidad.

Esta narrativa de afroamericanos para afroamericanos existe en una tradición de películas que, generalmente, no atraen a un público multirracial dentro o fuera del territorio norteamericano. Por lo que ésta podría ser la primera cinta fiel a su herencia étnica en conquistar el mainstream. Precious fue, sin duda, un suceso; no obstante, El mayordomo de la Casa Blanca es un blockbuster que recaudó más de cien millones de dólares y se perfila para las nominaciones al Oscar.

Toda esta carga de significados muy precisos para un país y su población es mero dato cultural. El mayordomo de la Casa Blanca es en el fondo una historia universal sobre la vocación y la familia.

El mayordomo de la Casa Blanca (The Butler. EU. 2013). Dirección: Lee Daniels. Elenco: Forest Whitaker, Oprah Winfrey, Cuba Gooding Jr.

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CUADRO  POR    CUADRO

Esta semana escribí bajo la influencia de...

Las playlists de Pinchy & Friends: un sitio web misteriosamente asociado con el grupo australiano The Avalanches, que llevan más de diez años sin un nuevo material discográfico: http://www.pinchyandfriends.com/.

Esta ingeniosa campaña de publicidad para un periódico en Sudáfrica: muestra imágenes clásicas del fotoperiodismo photoshopeadas como selfies: http://bit.ly/1bDQuZr.

La trama de intrigas en el Bolshoi de Rusia. Sobornos, rivalidades, un atentado en el que lanzaron ácido al rostro de su director artístico: aquí huele a película: http://nyr.kr/13KK7Rq.

Este póster imaginario de Wonder Twins que nos propone a Ashton Kutcher y Mila Kunis como los gemelos fantásticos: http://bit.ly/19ufMV3.

Este tumblr que inserta el logotipo de la marca deportiva Nike en pinturas clásicas: http://bit.ly/YpXHrP.

Saber que Lars von Trier renunció a la edición final de su película, por lo que el corte final de Nymphomaniac quedará en manos de sus productores: http://bit.ly/17k4Mtw.

El trailer de Noah, de Darren Aronofsky: http://bit.ly/1bvh1oh.

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DULCERÍA

Los gordos gritones en el cine de los hermanos Cohen

No lo digo yo, lo dice el título de este montaje que compendia una constante en la filmografía de Joel y Ethan Cohen: hombres obesos gritando en catarsis. Fue editado por Ian Larsen y contiene extractos (y spoilers) de cintas como Blood Simple, Raising Arizona, Miller’s Crossing, Barton Fink, The Big Lebowski y O Brother, Where Art Thou?

Link: http://www.youtube.com/watch?v=OOmtcgS0yC8#t=0.

twitter.com/macsimiliano