Bambi vs. Godzilla

'El club de los desahuciados', de Jean-Marc Vallée

Han pasado veinte años y hemos brincado de siglo desde la última vez que Hollywood exaltó y legitimó la temática del sida. Fue con el Oscar a Tom Hanks como Mejor Actor en Philadelphia, en 1993. Digo que fue el triunfo de Hanks el que legitimó el tema, y no la película misma, porque la cultura de los premios es la que termina sentando el precedente en el gran público.

Esta conciencia colectiva hacia el tema se despierta, nuevamente, gracias a un pronóstico de Oscar para Matthew McConaughey por su interpretación de un enfermo de VIH en El club de los desahuciados. En todo este tiempo, ni la medicina, ni la educación ni la percepción ante el tema han avanzado lo suficiente para volver obsoleta a Philadelphia, de Jonathan Demme. El mundo, sin embargo, ha cambiado y necesita otro tipo de película sobre el sida. El club de los desahuciados, de Jean-Marc Valleé, es esa película.

Es 1985 en Dallas, Texas. Ron Woodroof (McConaughey) es un electricista y ocasional vaquero de rodeo diagnosticado con sida y un estimado de treinta días de vida restante. Rechazado por sus allegados al saberlo infectado y abandonado a su suerte por un sistema de salud que todavía no sabe cómo combatir la nueva enfermedad, Ron buscará sobrevivir al margen de sociedad y sistema, contrabandeando medicamentos ilegales en Estados Unidos, primero para uso personal y, luego, con la idea de distribuirlos mediante un plan de membresías entre portadores de VIH. Ayudado por Ryon (Jared Leto), un travesti al que conoce durante una estancia en el hospital, Ron formará el Dallas Buyers Club.

En este drama hay algo todavía más difícil de encontrar que excelentes actuaciones: un tono cuidadoso que no manipule, chantajee o, por el contrario, que desconcierte por su extrema frialdad y distancia moral.

Segundo director canadiense en causar una fuerte impresión en el 2013 al brindar su sensibilidad extranjera a una narrativa viciada en el cine americano (el otro fue Denis Villeneuve con Prisoners), Jean-Marc Vallée conduce esta historia convencionalmente. Como realizador toma la admirable decisión de no alardear técnica y estilo, concretándose al trabajo de sus actores. Esta modestia artística es lo que vuelve tan peculiar a El club de los desahuciados.

La fórmula se respira en varias de sus escenas: el origen del protagonista y su exposición a situaciones que sobrepasan su psicología, el nacimiento de su amistad con personajes opuestos a él, su plan clandestino, su aprendizaje, su conversión a líder y salvador de una generación. Conforme todo esto sucede pensamos: “Claro, esto se veía venir”. Lo cierto, también, es que Vallée, al filmar sin pretensiones, nos vende esta fórmula honestamente y dirige.

Las dos actuaciones que insertaron esta cinta en la conversación de la temporada de premios son la clase de hazañas que fascina a masas y medios. Haber perdido veintitrés kilos para entrar en la piel de un paciente con sida hace de McConaughey un favorito oscareable. No se trata de un actor de moda; su carrera ha renacido en una de las más interesantes de Hollywood. Como Rayon, el travesti aliado de Ron en el contrabando de antivirales, Jared Leto recobra esa puntería para involucrarse en las películas más comentadas, como en sus épocas de Fight Club o Requiem for a Dream.

El club de los desahuciados reúne los mejores valores del cine independiente y, de las nominadas a Mejor Película en el Oscar, es una de las cintas menos típicas en la terna.

CUADRO POR CUADRO
Esta semana escribí bajo la influencia de...

Tabule de maíz preparado en Almirante Pech: http://on.fb.me/1o4UQPn.

La muerte de Philip Seymour Hoffman y la tarea de escoger sus mejores momentos en cine. Me quedo con The Talented Mr. Ripley  y Synecdoche, New Yorkhttp://t.co/XyeMyRbEN0.

Estas tarjetas de San Valentín inspiradas en Star Wars y True Romance: http://bit.ly/1eI8lQO.

La tabla periódica del storytelling: http://bit.ly/1l1pw52.

Circa, la aplicación de noticias a la que soy bastante dependiente: http://cir.ca/.

Este libro: una antología de listas a lo largo de la historia: http://bit.ly/1fLcC3Y.

La serie fotográfica Cinema de Frank Bohbot: http://bit.ly/1eI8QdR.

La respuesta de Woody Allen a las acusaciones de abuso infantil lanzadas por la familia de Mia Farrow: http://nyti.ms/1njZdmj.

VSO CAM, muy recomendada aplicación para editar fotos: http://bit.ly/1kpaYuF.

This is not a conspiracy theory, la nueva serie web de Kirby Ferguson, el mismo realizador de la genial Everything is a remix. A diferencia de esta última, la nueva estará a la venta: http://bit.ly/1coVPFr.

DULCERÍA
Las películas de los Coen como pósters de conciertos

La revista de cine Little White Lies, basada en Reino Unido, convocó a un grupo de artistas gráficos para reimaginar la filmografía de Joel e Ethan Coen como pósters de conciertos. El resultado es presentado en una exposición llamada One Night Only, que celebra el fuerte vínculo entre la música y sus películas.

Link: http://bit.ly/1bdohvm.

twitter.com/macsimiliano