Bambi vs. Godzilla

"50 Sombras de Grey"

Nunca he estado en una despedida de soltera. Imagino que lo más cercano a esta experiencia fue la función de 50 Sombras de Grey a la que fui este fin de semana. Había mujeres riendo nerviosamente, aplaudiendo, tomando fotos. Fotos con flash, muy importante.

El mainstream y el erotismo se conocieron, ya andan y no hay quién los separe. Me siento absurdo cuando aporto mi crítica a un fenómeno de taquilla evidentemente imparable como 50 Sombras de Grey que, tan sólo en el corte de caja de su primer día en cines, sumó treinta millones de pesos para convertirse en la cinta clasificación C más taquillera en México.

Esto será entonces más catarsis que crítica.

Anastasia Steele (Dakota Johnson) es una estudiante de Literatura que le hace un favor a su roomie resfriada y acepta entrevistar por ella al billonario Christian Grey para un artículo a publicarse en el periódico de la universidad. El primer encuentro entre ambos es breve y accidentado. Ella se siente incómoda. Él nota algo en ella que le atrae. Después de la entrevista, Grey busca a Anastasia para proponerle una relación estrictamente basada en un placer que mantiene en secreto y apartado de su imagen pública: el sadomasoquismo. Anastasia tenía en mente un noviazgo tradicional. Cenas, idas al cine, dormir en la misma cama. Los términos de Christian son lo opuesto. Ella tendrá que decidir si olvidarse de él o compartir sus preferencias.

Por más prevenidos que estemos sobre cómo esta historia originalmente era ficción escrita por una fan de la saga Crepúsculo para ser leída por otros fans de la misma, es difícil tragarse su nivel de escritura. ¿Por dónde empiezo? Christian Grey es bi. No bisexual, billonario. ¿Por qué tendría quince minutos para atender en persona a una reportera estudiantil? Luego está el hecho de que la reportera termina acostándose con el entrevistado, mudándose a su casa, dejándose amarrar y vendar los ojos. Al parecer Anastasia no tenía editor al que rendir cuentas, ni fecha de entrega para su artículo. Ésa sí que es una fantasía salvaje que me gustaría cumplir: sin editor, sin deadline. Ah, no, esperen. Anastasia no es reportera. Ella sólo le hizo a su amiga reportera el favor de entrevistar a Grey...la amiga reportera que también acaba acostándose con el hermano del billonario.

Es tentador y divertido discutir la realización mala, el guión desvergonzado, los personajes planos. Material hay mucho. Por ejemplo, para durar dos horas, la historia está demasiado reducida a ellos dos y a la vez nos cuenta poco sobre ellos. Marcia Gay Harden como la madre de Grey es un desperdicio. La pobre incauta de Rita Ora en el papel la hermana de Grey, recién llegada de París, tiene cuatro parlamentos en los que ni siquiera nos cuenta cómo está el clima en París. La insulsa adaptación del libro y su falta de valores cinematográficos no son sorpresa.

Lo verdaderamente condenable de 50 sombras de Grey es su engañosa clasificación C.  En efecto, hay situaciones y temáticas adultas. Pero éstas no son llevadas más lejos de lo que su tráiler insinúa. La duración y edición de las secuencias de sexo no llegan siquiera al terreno de lo explícito. ¿Se trataba de enseñar desnudos frontales y sexo gráfico? No necesariamente. El error de la directora Sam Taylor Johnson no es haber mostrado poco en cada escena en la que mis vecinas de butaca tomaban fotos con flash. Es haber resuelto la decisión de contener el sexo en pantalla sin estilo, ni audacia. Cada encuentro de Ana y Christian comienza, avanza y luego se va a negros para mostrarnos “la mañana siguiente”. Así no procede el cine erótico. Mucho menos una cinta clasificación C. Una película desinhibida en mensaje no puede ser conservadora en su lenguaje visual.

La química entre Dakota Johnson y Jamie Dornan ya era cuestionada desde las entrevistas que hicieron para promocionar la cinta en medios de comunicación. Aquí se confirma que no funcionan juntos. Y me temo que tampoco por separado.

Este 14 de febrero muchos se encomendaron a un falso Eros en vez del ya conocido San Valentín. Si usted compró boleto para ver sexo, lo cual es válido y muy respetable, guarde su ticket.


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Dulcería

 

100% Suave

Para su más reciente exposición titulada Mass Hysteria, el artista Truck Torrence, mejor conocido como 100% Soft , seleccionó escenas de películas que muestran histeria colectiva para representarlas con sus característicos trazo tierno y paleta de colores pastel.

Link: http://blog.100percentsoft.com/



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Cuadro por cuadro

 

Esta semana escribí bajo la influencia de...

 

Los trailers de:

Trainwreck, de Judd Apatow. https://www.youtube.com/watch?v=v_yfdk_jSN8

Crimson Peak, de Guillermo del Toro. https://www.youtube.com/watch?v=4zBlG8Lv01k

Grey Gardens, remasterizado http://bit.ly/1vkfJr0

Aloha, de Cameron Crowe (que me recuerda a Top Gun). https://www.youtube.com/watch?v=O3mf_ewjc7s

Enterarme por economistas que los postres van en declive en el menú de los restaurantes. http://bit.ly/1xieTuH

La reseña de 50 Sombras de Grey que Variety encomendó a una dominatriz. http://t.co/ntUlKJhi1u

Mi invitación a la exposición de Stanley Kubrick. A partir del 6 de marzo en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey. http://instagram.com/p/zDsZXJMARx/?modal=true

El taco de harina con frijoles refritos y un huevo estrellado. No se diga más.

La persona encargada de subtitular películas en México y que traduce “Mr Fancy Pants” como “Don Finolis”.  Tiene que parar.

La idea de leer un libro cien veces http://bit.ly/1Dy7miE


 twitter.com/amaxnopoder