Bambi vs. Godzilla

'Batman v Superman': todos perdemos

Este fin de semana somos testigos de la batalla más anticipada: críticos de cine vs fanboys. Los hijos de Jorge Ayala Blanco contra los del cosplay de murciélago, irreconciliables en nuestra opinión sobre Batman v Superman: El origen de la justicia.

Salí de ver la cinta que emprende el universo cinematográfico de DC Comics asombrado porque no es una causa digna de defender ni en las buenas ni en las malas. Desde luego no es, ni remotamente, una buena película. Tampoco se trata de una cinta imperdonablemente mala que amerita ser azotada más que Jim Caviezel en La Pasión de Mel Gibson.

Con notables excepciones (Nolan, Raimi, Del Toro me vienen a la mente), la historia parcial del cine de superhéroes es la historia de directores que se salieron con la suya entregando una cinta falible bajo el aval de un estudio, el furor del culto al material de origen y la nostalgia. ¿Por qué el mundo no permitirá que Zack Snyder se salga con la suya? La pregunta es fácil.

En su argumento, BvS abarca una secuela de Hombre de Acero, una película de Batman y una película que prefigura La Liga de la Justicia. Después del enfrentamiento entre Superman y el General Zod, visto en los minutos finales de Hombre de Acero (2013) y que trajo muerte y destrucción para Metrópolis, gobierno y sociedad civil se cuestionan si esta clase de justiciero debe existir. Escéptico y detractor de Superman, Bruce Wayne, quien tiene un vínculo empresarial con Metrópolis, siente la responsabilidad de poner un alto a un superhéroe que lo mismo podría ser una salvación que un peligro para la humanidad.

Muy, pero muy desde el principio, BvS no nos habla con la verdad. Su título, para empezar, es un severo engaño. Ese antagonismo entre murciélago y kryptoniano no se fundamenta ni resuelve. Luego, desde el primer minuto, Snyder abre el show con un delito mayor: la repetición.

Mostrarnos la muerte de los padres de Bruce Wayne es el presagio del tiempo mal invertido que veremos a lo largo de dos horas y media. Cuando hablamos de mal ritmo, generalmente hablamos de lentitud. En el caso de BvS, es taquicardia. Su primer acto brinca de locación a locación, proyectando agilidad sin mover la historia a ningún lado.

En cuestión de dar amor a los fans del cómic, Snyder da y Snyder quita. Por un lado, incluye pasajes de cómics como The Dark Knight Returns e Injustice: Gods Amongs Us. Estas secuencias, no obstante, se sienten desconectadas de la trama y se justifican a través de sueños de Bruce Wayne. Una teoría recurrente en foros de discusión es que Warner Bros, evitando a toda costa una comparación con Marvel, descartó las escenas post créditos e insertó el epílogo a media película. Este gesto narrativo, dedicado a los adoctrinados en DC Comics, se anula cuando vemos que el Batman de Snyder empuña armas de fuego y dispara a matar. Si bien las explicaciones al murciélago proarmas ya circulan, es una contradicción que cuesta digerir.

El síntoma más grave de cómo Snyder y sus guionistas estuvieron bajo presión para priorizar franquicia sobre historia (una presión que no pudieron dominar) es la forma tan anticinematográfica en que introducen a los otros integrantes de La Liga de la Justicia. Aquaman, Cyborg y Flash son agregados con la prisa de quien inserta unas últimas diapositivas a una presentación de PowerPoint que debe ser mostrada dentro de cinco minutos.

Cómo es que, después de lanzarme a la yugular de esta película, puedo decir que no es tan mala e incluso decir que percibo que se ensañaron con ella. Porque aún entre malas películas hay categorías. Salvo Jesse Eisenberg, todo el reparto es certero. Ben Affleck parecía el tiro de gracia y resultó el menor de nuestros problemas; Henry Cavill hace lo mejor que puede, Gal Gadot venía por un par de escenas y se lleva la película; Holly Hunter y Jeremy Irons le dan humanidad y realismo. BvS nunca pierde nuestra atención, por las razones incorrectas, pero nunca la pierde. No es mala en el sentido aburrido, barato, irreparable e indiferente de Daredevil, Los 4 Fantásticos y otras cintas con las que comparte mala puntuación en sitios como Rotten Tomatoes o Metacritic. Es mala en el sentido desorganizado, frustrante y doloroso de las películas que hicimos lo posible por admirar pero no pudimos. Después de los créditos no hay ninguna escena, sólo la certeza de que el universo de DC Comics necesita medidas drásticas.

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Cuadro por cuadro
'Esta semana escribí bajo la influencia de...'


La música de Astronauts, etc: https://open.spotify.com/album/1Wj4nMfowMf80v748bfS2V

Y la de Anderson Paak: https://open.spotify.com/album/4VFG1DOuTeDMBjBLZT7hCK

El cálculo del dinero que hará el episodio VII de Star Wars: http://www.nytimes.com/2016/03/19/business/media/an-educated-guess-on-how-much-star-wars-the-force-awakens-will-make-for-disney.html?_r=0

La actuación de Cate Blanchett en Truth, la segunda película sobre periodismo del 2015. Se estrenó a la sombra de Spotlight. A diferencia de la ganadora del Oscar, Truth reflexiona más sobre el oficio del periodismo y Blanchet, sobra decirlo, es enorme: https://www.youtube.com/watch?v=MqOz8-Sto1g

El obituario de Jesucristo, escrito por una publicación moderna: http://www.vanityfair.com/culture/2016/03/jesus-new-york-times-obituary

Las 100 mejores bromas publicadas en Twitter: http://www.gq.com/story/twitter-100-funniest-jokes

La Colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York, en línea: http://www.moma.org/collection/works?classifications=9&locale=en&page=1

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Dulcería
El canal de Candice Drouet en Vimeo

Candice Drouet es una chica francesa de diecinueve años que publica en Vimeo videoensayos dignos de verse repetidas veces. En últimas semanas, distintos sitios web han destacado su trabajo. Es el caso de Tarantino's Voices (en donde reedita una de las escenas más famosas de Pulp Fiction), Last Words (en donde compendia las últimas palabras que se dicen en los finales de películas) y, su más reciente entrega, Movie Posters, en la que muestra carteles de películas inspirados por escenas de las mismas.

Link: https://vimeo.com/reallydim

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twitter: @amaxnopoder