La economía del túnel

La sección 22 y la barbarie de los que se dicen maestros

Hace ya varios años siendo estudiante de nuestra Universidad Nacional Autónoma de México, se me ocurrió dar un paseo por el Zócalo de la ciudad, me encontré en ese momento con una manifestación y un paro indefinido de maestros de Oaxaca, los cuales eran pertenecientes de la sección 22 de la CENTE. Me paré junto a una casa de campaña y entablé una conversación con uno de los maestros, él era maestro de Historia y sin más ni más, hablamos de historia de México, me percaté de su mala formación académica y pensé: éstos son los que exigen sus derechos laborales, éstos son los que educan a los nuevos ciudadanos mexicanos, éstos son los que se dicen  maestros cuando su formación es muy precaria. Pensé: que lastima que esto sea una parte del sistema educativo de nuestro país. Que lastima que estas personas los que forman académicamente a los niños más pobres del país.

La semana pasada nuevamente -los que se dicen ser maestros de la sección 22 de Oaxaca- hicieron su aparición en la ciudad de México. Actuaron en contra de la ley, cerraron avenidas, y no sólo avenidas sino la avenida más importante del distrito federal, la Avenida Reforma, se instalaron en uno de los monumentos más emblemáticos y representativos  del país, el Monumento a la Revolución. Generaron como era de esperar caos, conflicto y, por supuesto a muchos defeños y defeñas les generaron malestar en sus vidas.

Los seudo maestros destrozaron arquitectura histórica instalada a lo largo del Paseo de la Reforma. Me pregunto, ¿los que se dicen maestros son personas pensantes? los maestros pueden destrozar bienes históricos propiedad de la nación, propiedad de las mexicanas y los mexicanos?. Es como si un intelectual destruyera un libro con el cual no coincidiera en pensamiento. Destruir un libro es igual de barbárico que destruir un monumento histórico; los libros y los monumentos históricos sólo se destruyen en una guerra, sólo los destruyen personajes como Hitler.

Cuando hablo de seudo maestros y maestras lo hago con la razón en la mano. Sólo por recordar un poco. En el año 2006 la sección  22 de la CENTE de Oaxaca, los mismos que vinieron a generar el caos y a violar la ley, esos mismos hicieron un paro magisterial, un paro que duró casi  ocho meses, tiempo durante el cual los estudiantes no fueron a clase, pero eso sí, al final de los ocho meses se hizo un acuerdo con el gobierno del estado en el cual todos los estudiantes aprobarían el año. Eso y otro es lo mismo: “Finalmente que los repruebe la vida”

Dónde estaban los seudo profesores y profesoras mientras los niños durante ocho meses permanecieron en casa? En la ciudad de Oaxaca en paro indefinido.

Un verdadero maestro es aquel cuya prioridad es la formación integral de sus estudiantes, un maestro que tiene vocación como John Baptist de La Salle.

No es lo más viable para todos que mientras un maestro está en paro defendiendo sus “legítimos”  derechos, otro maestro se quede en las aulas atendiendo dos grupos en lugar de uno. Esa no es la realidad por el simple hecho que los que se llaman maestros no lo son.

A esas personas lo que menos les interesa son sus estudiantes, su interés principal es mantener un salario seguro y prestaciones por encima de la ley. Exámenes, cursos de actualización, evaluación por competencias. No, eso no, va en contra de sus derechos laborales.

Cualquier intento del gobierno de contravenirlos, significa paros y marchas. Los que se dicen maestros de la sección 22 atentan contra la educación de los niños y niñas, los cuales merecen ser formados bien y es que un derecho humano es el acceso a la educación, a la buena formación, esos maestros atentan contra los derechos humanos de los niños y niñas oaxaqueñas..

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx