La economía del túnel

La nueva realidad de la economía mexicana y la forma de ser y pensar

Finalmente para los que estamos al pendiente de las cifras económicas de INEGI, recibimos con gran agrado la llegada de los primeros resultados de los censos económicos 2014, esta información se publica cada cinco años y nos permite observar la situación económica de nuestro país, tanto a nivel nacional como estatal.

El objetivo de los Censos Económicos es recabar información estadística básica del año inmediato anterior. Reúne información acerca de los establecimientos productores y comercializadores de bienes, mercancías y prestadores de servicios. La información de INEGI permite generar indicadores económicos de México a escala geográfico y sectorial. El censo económico ayuda a obtener información económica de todas las actividades económicas del país (excepto agrícolas, ganaderas y forestales).

 Si detectamos las cifras de los censos económicos, observamos que el número de establecimientos creció (con base en el censo anterior de 2009), se pasó de cinco millones ciento cuarenta y cuatro mil a, cinco millones seiscientos cuarenta mil. A su vez el empleo pasó de 28 millones de personas ocupadas a casi 30 millones.

Si llevamos los datos a nivel local, observamos para el estado de Hidalgo lo siguiente: se cuenta con 105 mil establecimientos los cuales cubre 486 mil empleos, del número de establecimientos 11,762 pertenecen al sector manufacturero; por tamaño de personas ocupadas dentro de las unidades económicas se tiene promedio 7.7 trabajadores por unidad.

En otra entrega hablaremos más acerca de los censos económicos  2014. Por lo pronto es necesario considerar que el recorte presupuestal ya se dio como resultado de la baja en el precio del petróleo, particularmente el recorte se generó en Pemex y en CFE, sin embargo el recorte fue también dirigido a todos los sectores públicos, tan fue así que se canceló la candidatura de México para organizar el mundial de natación. Los anteriores recortes hablan bien del gobierno federal y, es que hacer un recorte presupuestal en un año electoral da un buen mensaje político a la nación.

Cambiando de tema a algo que desde hace tiempo nos preocupa y en medio de la crisis económica y de seguridad en México, pienso que nos debemos preguntar, ¿qué es ser mexicano dentro de  esta nueva realidad social? Hay muchos mexicanos que quieren dejar de ser un simple ciudadano que observe, quieren ser ciudadanos activos. No obstante igual existen muchos mexicanos apáticos, aquellos que no les interesa participar, la pregunta es ¿por qué son así esos mexicanos? considero que es resultado del programa educativo mexicano el cual hace niños robots que no se les enseña a pensar, pero sí se les enseña mucho de conformismo.

Un país rico educa a los jóvenes a resolver problemas, no para ver problemas. En países ricos los jóvenes piensan y se preguntan qué voy a emprender cuando concluya la universidad; en México no es así, los jóvenes estudian para formar parte de la mano de obra calificada, se convertirán en empleados no en innovadores, tampoco en competidores.

México nos forma para el fracaso, estamos en un entorno de: Aquí nos tocó vivir, ya ni modo, no estamos tan mal como en otros países, por lo menos…, por esa ilógica forma de pensar estamos aceptando ser mediocres.

Somos la mayoría de mexicano un país conforme, nos formaron para ser mediocres. Mediocre es la educación en México, empezando por los maestros y concluyendo con los sindicatos de educación.

Nuestro México no se construye con la nueva regulación ni con la competencia, sino con el autoritarismo y la corrupción. Pareciera que estamos acostumbrados a ver corrupción, a vivir en la corrupción; estamos acostumbrados a mantener lo inamovible.

¿A qué le tiramos cuando soñamos los mexicanos? debemos soñar en ser un país rico, soñar un México posible como en algún momento lo soñó Colosio: Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad! Es la hora de la Nación.

México merece transformarse y es que somos un país de oportunidades que han sido desperdiciadas, México debe entrar en un proceso de cambio, en un proceso de revolución para modificar lo malo y mantener lo bueno, porque sí, México tiene muchas cosas buenas, no sólo cosas, sino también personas. Somos más los buenos en México, pero desafortunadamente los malos hacen más ruido.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx