La economía del túnel

La próxima guerra mundial será por el agua

En este momento no queda claro quién debe administrar el agua: los municipios,  las autoridades descentralizadas, la federación, los concesionarios, los pueblos y comunidades indígenas, etc.

En este momento es necesaria una nueva ley que lo determine, y es que hay dos escenarios completamente dispares, unos desean su privatización y otros buscan que  sea el estado el gestor y administrador del agua. Independientemente de quien sea el administrador, se requiere que su oferta sea sustentable, exitosa y equitativa en el manejo del agua.

Hoy está en discusión en el Senado y en la Cámara de Diputados una iniciativa que precisamente está discutiendo una nueva ley del agua, ese tema es la reflexión del día de hoy.

Cuando hablamos del derecho humano al agua, implica que debemos saber que el agua  es propiedad de la nación, por ende es un bien nacional, en ese sentido la pregunta es ¿quién debe administrar esa agua?

Existen dos preguntas claves para discutir, la primera es ¿Qué haríamos sin agua, ese vital líquido que representa la vida para la generación actual y futura? La segunda pregunta es si ¿tenemos derecho al agua o pensamos que es  un beneficio  ofrecido por el gobierno?

En México tener agua es un derecho con base en el artículo 4° constitucional, ese derecho se ha ganado y es resultado histórico de la defensa del agua que han hecho los pueblos autóctonos mexicanos. El día de hoy, por vía jurídica los pueblos administran sus mantos y pozos de agua.

La reforma del artículo 4° reconoce que uno de los actores es la participación ciudadana en la administración del agua. Es la Federación, los Estados y Municipios con apoyo de la ciudadanía los que podrán administrar el agua.

El artículo 4° constitucional, señala textualmente: Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines

El derecho al agua se garantiza con 50 litros diarios para cada mexicano, el derecho al agua es un derecho que abre otros muchos derechos, cuando reducimos  la cantidad y calidad del agua podemos afirmar que el derecho, nuestro derecho, no se cumple.

Lo más importante es el acceso al agua de calidad, pero también es importante saber cómo administrar el agua. Dentro de la gestión del agua las comunidades son fundamentales, tienen el derecho y el deber del cuidado de sus recursos naturales.

Ofrecer agua, no es sólo dar y dar el vital líquido, implica varios factores considerados en los principios de Dublín, los cuales son: eficiencia económica, sostenibilidad ecológica, equidad, eficacia y balance, los cuales implican elementos claves para hacer eficiente un sistema del agua.

Hoy la moda es la privatización, inclusive se ha pensado en privatizar el agua, sin embargo ello tiene grandes  riesgos,  y es que aunque existe escases de agua y contaminación, observamos que en una sociedad desigual como la mexicana, se corre el riesgo de un escaso control sobre las empresas privadas.

Existen varios riesgos si se privatiza parte de la gestión del agua o su totalidad: la privatización  implica que una sola empresa gestione el agua, con lo cual se  corre el riesgo de elevar los precios (como sucede en Saltillo); desigualdad en el acceso, porque si los pobres no pagan no tienen agua, bajo mantenimiento de la infraestructura por sus altos costos; impactos ambientales; poco apoyo para controlar la contaminación; esto es, los ciudadanos ya no inciden sobre la decisión de la empresa proveedora.

Hay otro problema, existe la posibilidad que con la nueva iniciativa de ley, CONAGUA puede solicitar a la fuerza pública que  combata una posible toma de espacios públicos de agua, esto es, el agua se vería como un recurso privado.

Sino cuidamos los ecosistemas la muerte es el camino, precisamente el agua se convertirá en un recurso muy valioso, será  parte fundamental del botín de guerra.  Los conflictos están presentes por la posesión del agua en aquellos países con alta escases de agua, lo cual se puede replicar en México al momento en que el agua sea un recurso escaso o muy escaso.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx