La economía del túnel

Las promesas incumplidas de Donald Trump, ¿qué pasa si no se concreta el TLCAN?

Donald Trump no ha logrado concretar lo prometido: Cancelar el plan de salud; la no aprobación del muro fronterizo; la posibilidad de eliminar recursos económicos a las ciudades santuarios fue otro revés implantado por el poder judicial.

Hoy Donald Trump tiene sus menores niveles de popularidad, y a más de 100 días de su gobierno, su popularidad es muy baja, según algunas encuestas el 53% de los que votaron por él hoy ya no lo aceptan.

Lo que vive hoy Estados Unidos es un verdadero desgobierno, querer hacer la guerra a países como Corea del Norte sería una barbaridad y una masacre para muchas personas, Donald Trump ha mostrado incompetencia, falta de liderazgo, carencia de inteligencia y, simplemente ese personaje ha creído que un gobierno se administra igual que una empresa, lo cual es completamente falso. Un país como los Estados Unidos requiere diplomacia, inteligencia y proyecto de nación, un país no puede regresar a la escena de internacional tirando bombas en Siria o amenazando a Corea del Norte.

La reforma fiscal de Trump aún no se ha concretado y, en caso de lograrse, tendrá un efecto directo sobre el presupuesto de los Estados Unidos y, por ende, sobre el tipo de cambio peso-dólar.

La disminución de los impuestos es una propuesta que llama la atención de los norteamericanos, Trump propone bajar la tasa impositiva sobre la renta de las empresas del 35% al 15%, lo cual en caso de lograrse generaría problemas a la economía mexicana, y es que bajar los impuestos en el marco de una economía global, implicaría para México la necesidad de bajar los impuestos nacionales, ya que una empresa ubicada en México se vería motiva a desplazarse hacia los Estados Unidos dadas sus tasas impositivas más bajas.

Bajo otro escenario, si Donald Trump no logra la reforma fiscal que tanto anhela, le quedaría como última promesa de campaña la renegociación del Tratado de Libre Comercio con México y, posiblemente al ser su última carta, su postura sea demasiado agresiva para tratar de ganar lo más posible y mostrarle a sus conciudadanos el logro de una de sus promesas de su campaña, y es que Trump ya lo señaló en alguno de sus discursos: si como resultado de la renegociación no se logran alcanzar resultados positivos, Estados Unidos se retirará del tratado comercial.

Si bien es cierto el Tratado de Libre Comercio no es la panacea para México, también es cierto que en caso de no concretarse el Tratado, México deberá y, desde ahora debe hacerlo, apostar por la productividad, pero no por una productividad espuria, debería apostar por el desarrollo tecnológico, por la educación y por la innovación, lo cual generará para la economía mexicana empleos mejor remunerados, nuevas inversiones tanto nacionales como extranjeras, crecimiento del comercio y mayores ritmos de crecimiento económico.

Desde la firma del Tratado en el año de 1993, y su puesta en vigor el primero de enero de 1994, la dependencia comercial de México con Estados Unidos ha sido cada día mayor. Desde ese momento el comercio intra industrial desplazó al comercio Inter Industrial resultado del desmantelamiento de los sectores no tradicionales. Desde 1994 las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos han crecido más del 100%; sin embargo, los resultados en términos de crecimiento, disminución de pobreza y bienestar social no se han logrado concretar, por ende, no debemos tener temor si el Tratado no se concreta, debemos apostar por el mercado interno y por lograr generar un nuevo modelo de desarrollo económico. Un modelo económico con rostro humano.

graciamaximiliano@hotmail.com