La economía del túnel

¿El primer lugar está ganado?. ¿Sólo estamos en espera del segundo y tercer lugar de los presidenciales?

A unos dias del inicio formal de la contienda electoral, todo se mira desde una perspectiva politizable. Existen dos posibles electores para las elecciones del 2018: los que votarán por “ya sabes quién” y los que no votarán por él. Los que tienen miedo de hacer de México un Venezuela y, los que creen que estamos mejor que otros países latinoamericanos.

Si existe un “preferiti” nos preguntamos ¿Por qué existe una fuerte contienda por el segundo lugar? Esto se explica por lo que se conoce como “el voto útil” en el que un elector puede decantar su voto por la segunda opción, con la finalidad de que no llegue al poder lo que cada elector designe como “su última opción”.

La contienda se ha caracterizado por exponer los errores entre Anaya y Meade, se puede ver la ferviente contienda por desacreditarse uno al otro con escándalos y ataques casi a raya personal.

Los dos candidatos de los cuales saldrá el segundo lugar, sino sucede cosa grave con AMLO, se acusan uno al otro principalmente de corrupción, sin embargo los dos tienen cola que les pisen.

Mientras Meade y Anaya se sacan los trapitos al sol, somos nosotros los electores los que nos decepcionamos de las precampañas y, seguramente de la próxima campaña. Por un lado “el niño Anaya” acusa de ceguera a Meade  por no ver el desvío de recursos mientras estuvo al frente de cuatro secretarías de estado mientras las ocupó; el del chaleco rojo contrataca con el sospechoso enriquecimiento de Anaya.

Más que ofrecer propuestas de solución a graves problemas nacionales, Anaya y Meade siguen señalándose uno a otro, sin embargo, hay que constatar que el terreno no es parejo, pues los “de siempre” ponen más empeño en acusar de corrupción a “Ricardito”, sin embargo la sociedad se indigna porque Meade ve la paja de Anaya y no ve la propia viga.

En las redes sociales (sobre todo Facebook y Twitter) circula una infografía en la que se unifica a aquellos a quienes NO votarían por “el ya sabes quién” en contraste con quienes sí, y bajo esa premisa se puede explicar esta cruenta guerra sucia entre el segundo por defender su puesto y el tercero por pelear por el segundo lugar.

Hablar de votos es complicado, pues cada encuesta tiene su propio método para justificar la obtención de datos, pero en cualquiera se puede aplicar una confrontación entre la suma de los puntos del segundo lugar y del tercero, el resultado es que aún sumandolos, AMLO logra ganar.

AMLO ha sido inteligente, no ha gastado fuerza y ha dejado que se despedacen Meade y Anaya, es una excelente estrategia para conservar todas las fuerzas y energías de cara a la recta final de la contienda. Los meses que quedan para las elecciones son años para los candidatos, deben cuidarse y no cometer errores.

No nos adelantamos, hay tiempo para racionalizar nuestro voto, ya sea directo o útil, veremos qué sucede en el transcurso de la recta final, sin embargo se acercan tres meses muy, pero muy entretenidos para los que nos gusta analizar la política nacional.

MAXIMILIANO GRACIA HERNÁNDEZ/NÍNIVE RUBÉN MARTÍNEZ SÁNCHEZ
graciamaximiliano@hotmail.com