La economía del túnel

La pobreza. Un mal no solo de México, sino del mundo

La pobreza y la desigualdad es algo que tiene inmerso a México, nuestro país  no es pobre pero si es muy desigual, y no es pobre  de recursos porque tiene grandes riquezas naturales, pero al existir esa gran desigualdad, entonces la sociedad mexicana es: o muy pobre o muy rica. La realidad en México: millones y millones de pobres y unas cuantas familias excesivamente millonarias.

La pobreza según mi tesis, es un problema que surge por el sistema económico, el cual es resultado de un modelo económico desigual. Lo dice el INEGI, la mitad de los mexicanos son pobres.

EL Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), “es un organismo público descentralizado de la Administración Pública Federal, con autonomía y capacidad técnica para generar información objetiva sobre la situación de la política social y la medición de la pobreza en México, que permita mejorar la toma de decisiones en la materia”. En ese sentido y con base en sus estadísticas, podemos afirmar que  la pobreza en México ha crecido en más de un millón de personas durante el gobierno de Peña Nieto.

Todos los mexicanos según la constitución tienen derecho a tener acceso a la alimentación, sin embargo 12 millones de mexicanos no tienen acceso a ese derecho, un derecho que le permite a la persona no sólo vivir, sino tener salud, y es que una buena alimentación genera buena salud, en contraste, un mala alimentación genera una mala salud.

La pobreza tiene varias interpretaciones: pobreza alimentaria, pobreza de acceso a la salud, a la educación, al empleo, etc. Ahora bien, ¿quiénes son los más pobres en México? según el CONEVAL,  los más pobres en México son las mujeres y los indígenas o sea los más vulnerables en una sociedad.

Consideramos que la pobreza se combate con una buena política pública, con programas de empleo, de educación; etc. Sin embargo la pobreza se combatir con dádivas, y eso ya no es posible, por una simple razón, se ha demostrado que programas como Solidaridad, o Prospera no han logrado disminuir los niveles de pobreza en nuestro país.

Las cifras que recién se publicaron nos llevan a pensar en un cambio de modelo, y es que el modelo de libre mercado no ha logrado disminuir la pobreza y la desigualdad en nuestro país. En contraste con la pobreza y la desigualdad, tenemos pocos, muy pocos  mexicanos que son excesivamente ricos, los Azcárraga, los Salinas Pliego, los Slim, Familias que tienen en su poder el 21 por ciento de la riqueza nacional, familias que mientras yo escribo esta columna están ganando miles de dólares.

El sistema económico mundial no ha dado resultados y es que los problemas económicos de desigualdad y pobreza no sólo le atañen a México, igualmente se observan en Grecia, España, Estados Unidos, países ricos que a la vez tienen millones de pobres, por ende, la riqueza de los países no genera una riqueza para todos sus habitantes, la riqueza está mal distribuida a nivel mundial.

La pregunta es ¿qué hacer con los 50´000,000 de pobres en México? La respuesta es muy clara, darles oportunidad de empleo, de salud y de educación, temas encontrados en la agenda nacional que deben reestructurarse para darle un nuevo rostro a la economía nacional, y es que los mexicanos ya no aguantan más, piden justicia social, empleos bien remunerados, salud y educación, pero todo lo anterior con calidad, porque no es posible la muerte de un niño por desnutrición, no es posible un niño de 12 años sin primaria terminada, no es justa la muerte de una mujer en parto natural por el simple hecho de no haber sido tratada a tiempo; no es posible la existencia de empleos cuya remuneración sea un salario mínimo.

La economía debe cambiar, y es que hoy seguimos viviendo lo que hace 21 años dijo Luis Donaldo Colosio: “Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales. Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan.

graciamaximiliano@hotmail.com