La economía del túnel

¿Qué nos espera dentro de las negociaciones del TLCAN? El Consejo CEA y su Congreso Internacional

La semana pasada fui invitado a dar una conferencia en el marco del 8º Congreso Nacional de Comercio internacional organizado por el Consejo CEA. En dicho encuentro hablé acerca de los retos del comercio exterior con América del Norte, particularmente con los Estados Unidos. Aquí algunas ideas de mi presentación.

El tema es muy polémico y controversial, representa una oportunidad para México, pero también un gran reto para el gobierno mexicano, me pregunto ¿quién iba pensar que 22 años después de la firma del tratado se estuviera renegociación el TLCAN. Y es que lo que sucede en América del Norte es parte de lo que está sucediendo en el entorno mundial, tenemos la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea; existen gobiernos con tintes socialistas en Bolivia, Ecuador, y Venezuela; casi llega al poder en Francia la ultraderechista Marie Lepen. Será que necesitamos un cambio de modelo económico en el entorno internacional.

Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio iniciarán a mediados del mes de agosto, ¿nos debe importar como mexicanos dichas negociaciones?, me parece que sí por una sencilla razón, el motor del crecimiento económico de México está sustentado en el exterior, sólo por compartir con ustedes algunos datos: México está ubicado mundialmente en el cuarto lugar como receptor de inversión extranjera directa y en América Latina se ubica en el segundo lugar; el comercio exterior le representa a México el 65% de su Producto Interno Bruto; las remesas ascendieron en el año 2016 a 27.000 millones de dólares, en el año 1995 apenas alcanzaban los 3,600 millones de dólares; México es el 11º exportador mundial de petróleo y el séptimo productor de crudo, además en el contexto mundial nos ubicamos como el 10º país receptor de turistas y somos el país más importante en comercio internacional dentro de América Latina y el 10º lugar en el contexto mundial. La importancia de las negociaciones del Tratado están basadas en primer lugar en la frontera común que tenemos con los Estados Unidos, por la cual cruzan cada año 200 millones de personas; Además desde que se firmó el tratado comercial se cuadruplicó el comercio dentro de América del Norte; por otra parte cabe destacar que el TLCAN representa el 28% del comercio mundial, por darles un ejemplo, cada minutos se intercambia 1 millón de dólares entre Estados Unidos y México, al día ello representaría cerca de 1,440 millones de dólares; si consideramos los montos y los porcentajes de participación del comercio entre Estados Unidos y México, observamos que México exporta a Estados Unidos 302 mil millones de dólares, lo cual representa el 82% de sus exportaciones totales; por su parte Estados Unidos le exporta a México 179 mil millones de dólares, lo cual representa el 47% de las exportaciones totales norteamericanas. Aunado a lo anterior, el 60% de la industria automotriz mexicana se exporta a Estados Unidos.

Para México, Estados Unidos representa su primer socio comercial, por su parte para los Estados Unidos, México representa la tercera economía en importancia. México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más grandes del mundo, la cual se extiende por 3,142 km; además en Estados Unidos viven 34.6 millones de personas de origen mexicano, lo cual representa la mayor población de mexicanos viviendo fuera de México.

La pregunta clave es ¿por qué México debe llegar con fortaleza a la negociación del TLCAN?, tenemos algunos datos, la industria automotriz de Estados Unidos genera 800.000 empleos dentro de su propia economía, ello gracias a la interacción de las cadenas de valor compartidas con México; Por otra, 6 millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con México. Cuáles son las mercancías que México debe defender en el marco de las negociaciones, aquellas en las cuales tenemos altos niveles de exportación y ventajas competitivas, podemos destacar los motores para vehículos, arneses para uso automotriz, vehículos para transporte de mercancías, pantallas planas y aceites crudos de petróleo. Pero además tenemos grandes ventajas en productos alimenticios entre los cuales destacan: el aguacate, tequila, caña de Azúcar, frutos rojos, tomate, cerveza de malta. Los negociadores norteamericanos son personajes que saben hacer lo propio, sin embargo, es necesario ponerles en la mesa lo que perderían en el caso de que el tratado no se concrete, por ejemplo, las inversiones se quedarían desprotegidas, además las compras del gobierno mexicano en las cuales los norteamericanos y sus empresas participan ya no podrían hacerlo.

Hay que dejarles claro que se está negociando entre economías complementarias, dentro de un marco de economía mundial globalizada. O salimos en bloque o Estados Unidos no tendrá las mismas ventajas de enfrentar el comercio mundial.

Tanto ellos como nosotros debemos de ir con la idea de ganar y perder, si vamos pensando solamente en ganar-ganar el Tratado de Libre Comercio seguramente no logrará concretas. En las renegociaciones se deberán tratar algunos elementos que no se habían negociado cuando se discutió por primera vez el acuerdo comercial, seguramente en agosto estaremos viendo la negociación del comercio electrónico, los servicios profesionales, la propiedad intelectual, la cuestión laboral y ambiental.

Los mexicanos que vayan a negociar el tratado deberán ir muy bien preparados, porque de lo contrario el más grande se comerá al más chico, y eso los mexicanos no lo debemos permitir.

graciamaximiliano@hotmail.com