La economía del túnel

El mundo entero nuestra casa, la pobreza nuestro gran mal

El día de ayer nos enteramos que finalmente los Estados Unidos, uno de los países más contaminante del mundo redujo sus emisiones de efecto invernadero, esa es una buena noticia, porque debemos entender que la ciudad en la cual vivimos no es nuestra casa, nuestra casa es el mundo entero.

No obstante las buenas noticias, observamos en nuestro país a una región desigual en los niveles de distribución de la riqueza. Una economía rica, pero con millones de pobres. Hace uno días salió publicado un informe de OXFAM, denominado: “Desigualdad Extrema en México. Concentración del Poder Económico y Político”; en dicho documento se señala que los 4 millonarios más ricos de México acaparan el 9 por ciento del PIB mexicano (Carlos Slim en la telefonía, Germán Larrea y Alberto Bailleres en la industria minera y Ricardo Salinas Pliego en TV Azteca, Iusacell y Banco Azteca), en contraste más de la mitad de las y los mexicanos permanece en pobreza, estamos hablando de una cifra de pobres de más de 50 millones de mexicanos y mexicanas.

Otros datos alarmantes para entender la magnitud del problema: cuatro mexicanos (Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres y Ricardo Salinas Pliego) se apropian del 21 por ciento de la riqueza nacional; sólo 8 de cada 100 estudiantes termina una carrera universitaria; 7 millones de familias subsisten con un salario mínimo, o sea con 74 pesos diarios. En dicho informe hay datos contradictorios y escalofriantes, sólo por mencionar algunos de ellos: “85 personas alrededor del mundo poseen la misma riqueza que la mitad de la población mundial. Para enero del 2015, el número se había reducido a 80”. El informe señala otro dato: La cantidad de millonarios en México creció en 32% entre 2007 y 2012. En el resto del mundo y en ese mismo periodo, disminuyó un 0.3%.

México es el segundo país más de desigual de América Latina. La riqueza de los seis mexicanos más ricos se multiplicó por cinco; en contraste el 48 por ciento de las escuelas en México no tiene drenaje. Vivimos en un país rico porque México es la décimo cuarta economía más grande del mundo, sin embargo  vivimos en una de las economías más pobres del mundo por los niveles de pobreza y desigualdad.

La concentración en México es tan grave no sólo por la mala distribución, sino porque cada vez se hace más polarizada en nuestro país. Lo que se observa según el informe, es que cada vez más personas se hacen pobres. Hace unos años el 10 por ciento de la población más rica se quedaba con el 45 por ciento de la riqueza nacional, hoy el 10 por ciento más rico se queda con el 64 por ciento de la riqueza nacional. Lo anterior nos muestra algo claro, cada vez la concentración de la riqueza en México es más grave y delicado. El país crece cada año promedio anual 1.5 por ciento del PIB, sin embargo la riqueza de los que más tienen ha crecido promedio anual un 30 por ciento. El pobre en México nace pobre y muere pobre. El que nace rico muere rico, porque las condiciones de México permiten afianzar esa posición.

Cabe matizar que la desigualdad genera pobreza y la pobreza genera desigualdad, son dos caras de una misma moneda que se debe combatir en nuestro país por una sencilla razón, justicia social. Para el reporte de referencia, el estado es el mayor responsable de combatir la desigualdad, surge un círculo vicioso, los que más dinero tienen quieren apropiarse del poder político, y los que tienen poder político se quieren apropiar del poder económico.

Los cambios en política económica para combatir los niveles de pobreza deben partir de un cambio en la política fiscal, los presupuestos se deben entender como un mecanismo de distribución de la riqueza, para reducir las brechas.

La política fiscal debe distribuir, pero en México no sucede ello, porque los pobres pagan impuestos por el consumo, y al consumir el 100 por ciento de su ingreso, entonces pagan impuestos por el 100 por ciento de su ingreso a través del consumo, porque un pobre gasta para consumir todo el salario que recibe. Me pregunto si un rico consume el 100 por ciento de su ingreso para comprar comida o vestido. Es importante la transparencia y la rendición de cuentas, la corrupción les conviene a los que más tienen porque tienen la oportunidad de hacer grandes negocios o salir de un problema legal rápidamente. Con más corrupción más pobreza, una se vincula con otra.

Es necesario focalizarnos en los sectores que más lo necesitan, hacer programas sociales reales, como es posible que el gobierno regale a los más pobres televisiones HD o tabletas a los niños de escuelas públicas, son estrategias que se deben replantear.

En las recomendaciones del documento se recomienda mejorar el deterioro de las escuelas públicas, o la mala calidad de la salud pública o de los servicios públicos. Es necesario garantizar el acceso a la salud y a la educación de calidad, no como lo que ofrece la sección 22 de la CNTE; es necesario acceder a una pensión de calidad; a salarios dignos, a un seguro de desempleo, etc.

Es necesario que la política social del gasto público se haga por resultados, no basta con incrementar el gasto para combatir la pobreza, es necesario saber cuáles son sus resultados, o sea, en cuantos millones han disminuido por ejemplo el número de pobres.

El gobierno debe trabajar por resultados, basta de decir que aumentó el gasto en salud o en educación, lo que los mexicanos queremos saber es en cuánto mejoró la salud, la pobreza y la educación en México.

graciamaximiliano@hotmail.com