La economía del túnel

¿Quiénes somos los mexicanos?

Podemos decir que la esencia del mexicano está en su arrojo, en su frescura, en ser menos vertical… esa es la esencia del mexicano que puede sacar adelante a este hermoso país.

¿Los mexicanos estamos interesados por  lo que pasa en otros países del mundo?, es posible que la respuesta sea negativa, pero es que los acontecimientos de dentro nos absorben: delincuencia, reformas, corrupción, crisis, etc., ahora bien, preguntarnos si ¿a los extranjeros les interesa saber qué pasa en México?

Si hiciéramos una encuesta a extranjeros y les preguntamos ¿cómo define a México con una palabra? Seguro tendríamos respuestas como: Tequila, Cancún, mariachi, violencia, tacos, playa, cultura, luchadores, telenovelas, etc.

Si quisiéramos con pocas palabras expresar lo que son los mexicanos podemos decir: somos un país que vemos hacia adentro, somos un país adolecente que no sabe controlar sus emociones, un país que llora, que reacciona desde la herida.

Octavio Paz es una muestra, nos dice lo que somos… México aún carga la piedra del pípila, es un pueblo que aún vive bajo la conquista, un pueblo que se encuentra viviendo bajo el yugo imaginario…

México vive bajo un hartazgo… si un mexicano común hablará diría… estoy hasta la M. y es que hemos vivido de crisis en crisis, sin embargo también diría… pero como México no hay…, bajo esta lógica entonces qué quiere el mexicano, preguntarnos qué pasa con los mexicanos desde Tijuana hasta Chetumal.

Qué información de México le llega a los extranjeros en este momento: Violencia y droga, dos palabras que implican negatividad para la mayoría.

Japón para los mexicanos es un país avanzado, con cultura, con educación, con desarrollo tecnológico, es un país al cual admiramos, pero qué somos los mexicanos para los japoneses: somos para ellos un país lleno de problemas, pero particularmente nos caracterizan por ser un país perezoso y corrupto.

Los extranjeros pueden saber que los mexicanos tenemos cosas maravillosas, pero hemos dejado de existir para ellos como un país que ofrece lugares turísticos maravillosos, que somos un país de gente amable, que tenemos una cultura milenaria…. Todo ello lo hemos opacado por las cosas negativas que nos invaden. 

Podemos preguntarnos cómo construyó Japón una nueva imagen hacia el mundo, la respuesta la encontramos en la disciplina que tienen, en su desarrollo tecnológico, recordemos la marca Sony, ¿qué nos dice? Calidad…Japón, por ende una marca identificó a Japón hacia el mundo y Japón le dio identidad a la marca Sony.

¿Por qué México no logra lo que Japón logró? Por su corrupción, por la inseguridad, porque somos solitarios, porque somos como cangrejos dentro de una cubeta… Ahora bien, existe posibilidad de cambiar el chip. Por supuesto que lo podemos lograr, podemos dejar atrás el ya merito, y es que el mexicano cuando se siente en la lona tiene la capacidad de levantarse nuevamente, no quiero decir con ello la frase tercermundista del sí se puede, voy más allá de ese pensamiento del milagrito.

Podemos decir que la esencia del mexicano está en su arrojo, en su frescura, en ser menos vertical… esa es la esencia del mexicano que puede sacar adelante a este hermoso país.

Debemos pasar del México emergente al México moderno, al México de Paola Longoria, de Lorena Ochoa, de Octavio Paz, de Alfonso García Robles, de Mario Molina, de Hugo Sánchez (como deportista), etc.

La autoestima del mexicano es baja, y ello lleva a la violencia, por ello debemos pensar en la película “nosotros los nobles” en la cual las diferentes clases sociales terminan viéndose iguales, así debe ser el México moderno.

El pobre no se debe inhibir, el pesimista puede serlo, pero debe participar en la vida social, en la vida política de México. Debemos regresar al mexicano luchón, al mexicano que se esfuerza, al mexicano que se levanta, que ve opciones dónde no las hay, debemos dejar atrás al mexicano que ve como única salida su ingreso a la delincuencia organizada, su ingreso a las drogas y a la violencia. ¿En qué México queremos participar?

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx