La economía del túnel

¿Los mexicanos nos sentimos seguros en nuestro país?

Desde mi visión personal, no me siento seguro en México, vivo con miedo de ser víctima de la delincuencia en cualquier momento del día. Cuido el auto, cierro bien mi casa, trato de no estar fuera de casa después de cierta hora del día, en fin, me cuido y cuido a mi familia, y es que la delincuencia y la violencia están desatadas en México.

Tenemos más de tres años de gobierno de Peña Nieto, la pregunta es si se ha avanzado en el combate a la delincuencia. Según datos oficiales observamos que la tasa de homicidios va a la baja, sin embargo hemos tenido una tendencia al alza en el último año. La tasa de victimización va a la alza, del año 2010 a la fecha, dicha tasa se ha incrementado. En desapariciones se percibe un alza, y es que una desaparición pudo ver sido resultado de un homicidio, quizá para que no haya cuerpo del delito que perseguir, se asesina y se desaparece a la persona. El secuestro va a la baja, es un buen logro del Gobierno de Peña, esperemos se prolongue durante todo su gobierno. En contraste con lo anterior, se debe trabajar con el tema de las policías municipales y estatales, aunado al tema de las autodefensas, cerca de 200 grupos en todo el país, es un tema que se debe revisar porque se puede convertir en un problema serio para el gobierno federal.

La delincuencia organizada y su combate es un gran reto para el gobierno de Peña Nieto. Para combatir la delincuencia organizada en México, la primera tarea es pegarles a sus fuentes de financiamiento y, combatir frontalmente el lavado de dinero. La experiencia para combatir a los grupos delictivos cuyos resultados fueron muy positivos se dieron en Italia, país que le pegó a los delincuentes a través del combate al lavado de dinero.

La corrupción al interior del gobierno (sea municipal o estatal) es un caso concreto de violencia, el caso de José Luis Abarca es un suceso concreto, dicho personaje se compró una presidencia municipal y dentro tuvo la posibilidad de usar la fuerza pública a su favor. Recordemos el caso de Arturo Durazo, otro caso de delincuencia a través del uso de la fuerza pública.

Los criminales utilizan la tecnología para transferir fondos de un país a otro, sin embargo su tecnología va más lejos de las utilizadas por los gobiernos estatales, los criminales van delante del gobierno. México necesita políticas supraestatales, avanzar hacia algo más útil, dejar atrás las estrategias del siglo XIX y usar mecanismos del siglo XXI para combatir la delincuencia.

No todo es corrupción en México, combatir la delincuencia no sólo se resuelve acabando con la corrupción, México necesita ir más allá, por ejemplo, el acceso a la justicia, y es que la justicia es asimétrica, favorece a unos y perjudica a otros.

Si la justicia no funciona surgen muchos Chapos, es el caso de Italia, país en el cual el sistema de justicia se derrumbó y a partir de ahí, se generó una reforma estructural que llevó a combatir seriamente la delincuencia. Hoy Italia es uno de los países más seguros del mundo, pero para lograrlo primero se tuvo que derrumbar para después como el ave fénix renacer.

graciamaximiliano@hotmail.com