La economía del túnel

El mercado informal. Una muestra del tercer mundo

La informalidad tiene distintos ángulos y consecuencias, no es fácil tratar este tema. En el artículo 123 constitucional  se argumenta: Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social para el trabajo, conforme a la ley.

En la realidad los datos actuales nos muestran que 59 por ciento de la población ocupada se encuentre en la informalidad, lo cual significa que más de 28 millones de trabajadores en México no tienen seguridad social y prestaciones, eso es un mal terrible de la economía mexicana; no tener seguridad social implica vivir en precariedad, no tener acceso a garantías como salud y vivienda  digna es un mal de males; vivir en informalidad implica tener una mala y baja calidad de vida. Desde el enfoque de un país productivo, la informalidad frena las actividades de mayor valor agregado, el trabajador no tiene acceso a capacitación y formación y por ende se generan actividades poco productivas.

Por lo antes señalado, se debe reformar la política pública con el objetivo de generar empleos formales y más productivos. En administraciones anteriores se ha reconocido el problema, sin embargo es Peña Nieto quien públicamente pone el dedo en la llaga y reconoce el problema como un mal a combatir a partir de estrategias de políticas públicas.

Hoy, ya existen estadísticas las cuales muestras la existencia de más de 28 millones de trabajadores en la informalidad. Al ser México una economía con gran potencial, recursos y riqueza, lo anterior es una vergüenza nacional.

Debemos considerar la existencia de actividades formales, pero a la vez son informales, ¿cómo es eso? me explico, muchos trabajadores tienen contratos definidos, pero sin seguridad social, entonces realmente son informales en el marco amplio de la definición, y es que debemos diferenciar: Empleo informal es todo trabajador que no tiene derechos sociales (Infonavit o ISSSTE, seguro social y pensión), por ejemplo un trabajador que trabaja en el gobierno, pero si no tiene derechos sociales, entonces es informal, o sea es un empleo precario.

A diferencia del empleo informal, el sector informal significa toda actividad que debiendo pagar impuestos, no lo hace, esto significa que puede haber empleo informal dentro de un sector informal (llámese los comerciantes ambulantes que contratan a otros para trabajar).

La mayor parte del empleo lo crean las micro y pequeñas empresas, en ese sentido, debemos comprender que la informalidad se genera porque al contratar un trabajador dentro de una micro o pequeña empresa, el 40 por ciento de la contratación se va al salario del trabajador y el 60 por ciento son pagos de impuestos, es por ello que las empresas prefieren caer en la informalidad y contratar trabajadores con contratos temporales a 3 meses, los cuales pueden ser renovados pero no le obligan al empresario a darle seguridad social a los trabajadores.

El problema de los trabajadores de la construcción, trabajadoras domésticas, trabajadores agrícolas, los vagoneros en el metro de la ciudad de México, etc. son empleos que se encuentran en la informalidad,  en ese sentido se deben realizar políticas públicas focalizadas para tratar de combatir ese flagelo e intentar dar solución al problema del trabajo informal.

El aumentar el salario mínimo dentro de una estrategia integral de política pública es fundamental para combatir por ejemplo, a los vendedores ambulantes, y es que mientras los salarios no suban, entonces los vendedores en la calle no se sentirán incentivados para formalizarse en un empleo formal.

El no tener un estado que obligue a las personas a formalizarse, ello a través de una política pública real,  seguiremos teniendo gran cantidad de trabajadores de la calle. En ese sentido podemos decir que la autoridad auspicia el mantenimiento de los trabajadores de la calle.

Estudios del BID en América Latina señala que cuando la política pública aprieta y combate la informalidad o el empleo de la calle, pero sin generar a la vez políticas que resuelvan el problema del desempleo o del salario paupérrimo, entonces  resultarán mayores problemas que el que se intentó combatir, por ejemplo, el surgimiento de una mayor delincuencia. Por ende la política pública debe ser integral si quiere combatir el empleo informal y la ilegalidad.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx